Archivo - Desaladora de Eivissa, en una foto de archivo. - CAIB - Archivo
PALMA 4 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Govern ha aprobado el inicio del expediente de contratación del servicio de asistencia técnica para redactar el proyecto de renovación de parte de la red de interconexión de agua desalada y la construcción de un nuevo depósito regulador en la isla de Eivissa, con un presupuesto de 500.000 euros.
El objetivo es sustituir los tramos más afectados por averías dentro de los 80 km que componen la red en alta que abastece a los cinco municipios, según ha explicado la Conselleria del Mar y el Ciclo del Agua en una nota de prensa.
También se pretende implantar un depósito con capacidad de almacenamiento equivalente a 24 horas de producción de las tres plantas desaladoras actuales y la futura cuarta. Este depósito integrará, además, un sistema centralizado de dispensadores para la carga de camiones.
En este contexto, el proyecto mejorará la fiabilidad y la capacidad de transporte de la producción de las desaladoras, al adaptarse a la situación actual y las previsiones futuras, mediante la sustitución de tuberías por otras de mayor diámetro y materiales más adecuados. De igual modo, se prevé el aumento de la disponibilidad de la reserva estratégica para hacer frente a posibles incidencias de gran alcance.
En la actualidad, la capacidad de regulación y almacenamiento del sistema es de unos 40.000 m3, una cifra inferior a la capacidad de producción diaria. Con esta actuación, se plantea aumentar progresivamente esta capacidad, con una primera fase que permitirá incorporar hasta 60.000 m3 adicionales.
El contrato de asistencia técnica permitirá definir con detalle las soluciones constructivas, elaborar la documentación ambiental necesaria y avanzar en la tramitación del proyecto, paso previo a la ejecución de las obras.
Esta actuación está financiada con cargo al impuesto de turismo sostenible (ITS) 2024-2025 y se enmarca en la estrategia del Govern para "reforzar las infraestructuras hidráulicas en Baleares, mejorar la seguridad del suministro y avanzar hacia un modelo de gestión del agua más resiliente y sostenible".
"Con este proyecto, el Govern trata de dar un paso más en la modernización del sistema de abastecimiento en Eivissa, para garantizar una mayor capacidad de respuesta ante situaciones de alta demanda o incidencias, y asegurar un suministro estable y de calidad para la población y la actividad económica de la isla", han señalado.