PALMA 7 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional está ultimando un informe que entregará al juzgado que recoge lanzamiento de objetos, agresiones a agentes y ataques a turistas tras la manifestación del 26 de julio en Palma y en el que defiende y justifica las cargas en las inmediaciones de Ses Voltes y la avenida Antoni Maura.
Fuentes conocedoras del documento han explicado a Europa Press que en los vídeos recopilados se ve a un grupo reducido que empleó la violencia al final de la marcha contra la masificación arrojando objetos como botellas, latas y piedras, propinando patadas y empujones a los agentes e, incluso, arremetiendo a turistas que estaban en la zona.
Según se recoge en el informe y han explicado las mismas fuentes, la manifestación transcurrió con "total normalidad" durante todo el recorrido hasta Ses Voltes. Fue en este punto cuando los agentes advirtieron a la persona responsable de la protesta que los 25.000 participantes no cabían en esta ubicación para la lectura del manifiesto y que se les invitó a hacerlo en el exterior.
Ante la negativa y la insistencia de acceder al recinto inicialmente previsto, se acordó establecer tres filtros policiales para una entrada paulatina. Sin embargo, según las fuentes consultadas, la promotora de la marcha afirmó por megafonía que la policía estaba impidiendo el acceso.
El ambiente comenzó entonces a crisparse y la tensión escaló con los primeros empujones a los agentes, que se vieron "embolsados" en la pequeña pasarela --flanqueada por la muralla y las rocas del lago-- que une la avenida Antoni Maura y Ses Voltes, lo que obligó a la petición de refuerzos.
El informe habla de una "masa hostil" que rodeó completamente a los agentes y los empujó hacia la avenida Antoni Maura donde, según se ve en los vídeos que ha recopilado el cuerpo, un grupo reducido de violentos y con la cara oculta la emprende contra los policías lanzándoles botellas, latas, piedras, arremetiendo con el palo de una bandera e, incluso, increpando a los turistas que se encontraban en las inmediaciones, lo que obligó a ordenar las cargas.