Archivo - Una clase del CEIP Gabriel Comas i Ribas de Esporles, en Mallorca - CAIB - Archivo
PALMA, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Parlament ha rechazado una iniciativa socialista que pedía retirar la zona única escolar, el bachillerato de excelencia y el plan de libre elección de lengua.
Los votos de PP y Vox han tumbado la mayoría de los puntos de la moción, que también reclamaba garantizar que los procesos de acceso a la función pública docente respeten el requisito de conocimiento del catalán sin excepciones, también en las plazas de muy difícil cobertura.
El socialista Àlex Pitaluga ha defendido la moción en el pleno de este martes, en el que ha aprovechado para cargar contra la Conselleria de Educación y Universidades por tomar decisiones "sin consenso", como el adelanto de las oposiciones docentes o la moratoria para acreditar el catalán en docentes que cubran plazas de difícil cobertura.
"Esta moción plantea qué modelo educativo queremos, cómo tratamos al profesorado y si ayudaremos a los centros educativos a funcionar mejor", ha resumido.
La diputada de MÉS per Mallorca Maria Ramon, que ha apoyado la iniciativa, ha cargado contra el PP por "consentir los caprichos de Vox", en referencia a la exención del requisito del catalán a los docentes en plazas de muy difícil cobertura. "La semana pasada fue la memoria democrática y mañana el catalán", ha criticado.
En esta línea se ha pronunciado la menorquinista Joana Gomila, quien ha acusado a la Conselleria de tomar medidas "sin escuchar" a la comunidad educativa. Gomila ha reprochado la aplicación del plan de libre elección de lengua que "cumple con las obsesiones de Vox".
De su lado, la 'popular' Ana Isabel Curtó ha considerado que la moción socialista "no busca mejorar el sistema educativo", sino "volver a la política educativa" del anterior Govern.
La diputada de Vox Manuela Cañadas ha rechazado la moción al considerar que "lejos de aportar soluciones, persiste en la obsesión por reabrir debates ideológicos".
Sobre la cuestión lingüística, ha defendido que el requisito del catalán "no puede ser una barrera que impida cubrir plazas o que degrade la calidad de la enseñanza".