La presidenta del Govern, Marga Prohens, en la jornada 'Hablemos de industria'. - CAIB
PALMA 13 May. (EUROPA PRESS) -
La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha reivindicado este miércoles el papel estratégico de la industria balear durante la jornada 'Hablemos de industria', celebrada en el Centre BIT, donde ha remarcado que "el futuro de Baleares no puede descansar sobre un único pilar" y ha defendido la necesidad de continuar avanzando hacia "una economía más equilibrada, más resiliente y con mayor capacidad de generar empleo estable y cualificado".
Durante su intervención, la presidenta ha puesto en valor el tejido industrial del archipiélago y ha destacado la capacidad de sectores como el calzado, la bisutería, la industria agroalimentaria, la manufactura o la construcción para innovar, exportar y generar oportunidades pese a las dificultades derivadas de la insularidad.
"Baleares tiene industria, tiene talento industrial y tiene empresas que siguen apostando por producir, innovar y crecer", ha afirmado Prohens, que también ha defendido que "defender la industria es defender el futuro de las Islas, el talento joven y una economía más sólida y equilibrada", ha reivindicado.
La presidenta ha explicado que el Govern trabaja ya en el nuevo Plan Director de la Industria 2027-2031, que se desarrollará "desde el consenso y escuchando al sector", con el objetivo de impulsar la modernización, la transformación digital, la sostenibilidad y la generación de suelo industrial en los municipios.
En el marco de la jornada, el conseller de Empresa, Autónomos y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro, ha destacado que "la industria debe volver a ocupar un lugar central dentro de la estrategia económica de la región" y ha asegurado que el sector "significa estabilidad, empleo de calidad, innovación y actividad económica durante todo el año".
Sáenz de San Pedro ha recordado que durante esta legislatura el Govern ha movilizado 25,5 millones de euros destinados a la industria y ha anunciado nuevas líneas de ayudas para la modernización y digitalización del sector, así como iniciativas para reforzar el producto elaborado en Baleares.
Entre estas medidas, el conseller ha avanzado la creación de un nuevo sello identificativo para los productos elaborados en las Islas, destinado a reforzar el consumo de producto local y poner en valor la industria manufacturera y agroalimentaria de la región.
La jornada ha reunido a representantes del tejido empresarial e industrial de Baleares, expertos y agentes económicos con el objetivo de analizar los principales retos y oportunidades del sector industrial.
Durante el encuentro se han desarrollado diferentes ponencias y espacios de reflexión, con la participación del doctor Antoni Núñez, que ha presentado un informe de análisis de percepciones elaborado por la Fueib; del doctor Antoni Riera, con la ponencia 'Industria 2018-2025: qué revela el ciclo que se cierra en Baleares'; y del doctor Guillermo Dorronsoro, que ha impartido la conferencia 'Política industrial, una oportunidad histórica'.
CICLO INDUSTRIAL
Para Riera, según ha defendido, el próximo ciclo industrial de Baleares no debería abordarse como una mera continuidad administrativa del plan vigente, sino como una oportunidad para redefinir con más ambición el papel de la industria dentro de la estructura productiva regional.
Durante su intervención, el director técnico de la Fundación Impulsa ha planteado que el periodo 2018-2025 debe leerse menos como un cierre formal y más como una prueba de realidad sobre la capacidad del archipiélago para corregir sus fragilidades industriales de partida.
"La cuestión decisiva ya no es solo cómo dar continuidad a un plan, sino desde qué idea de industria quiere Baleares afrontar la próxima etapa y qué nivel real de ambición está dispuesta a sostener para hacerlo", ha afirmado.
En palabras de Riera, el reto de la industria balear no se resuelve acumulando instrumentos, sino afinando mejor el criterio con el que se decide qué capacidades reforzar, qué actividades priorizar y qué transformaciones merece la pena acelerar".
Así, ha concretado esta orientación en torno a seis principios de actuación que deberían ordenar el nuevo ciclo industrial y que son orientar los recursos hacia los segmentos con mayor potencial de generar valor, ganar densidad empresarial, situar la productividad en el centro, reforzar el espesor tecnológico y la capacidad de absorción, mejorar la articulación entre talento y tejido productivo y anclar la política industrial en una lógica territorial y ecosistémica.