Una terraza de un bar de la calle Olmos de Palma, este lunes, con el inicio de la fase 1 en Mallorca. - ISAAC BUJ - EUROPA PRESS
PALMA DE MALLORCA, 11 May. (EUROPA PRESS) -
Los bares y cafeterías de Palma con terraza han iniciado este lunes la fase 1 de desescalada, en muchos casos con ocupación total de las mesas disponibles, el 50 por ciento de las habituales según marcan las condiciones fijadas por el Gobierno para la reapertura.
Varios establecimientos consultados por Europa Press coinciden en señalar que los ciudadanos "tenían ganas" de volver a las terrazas y que, la mayor parte del tiempo, las pocas mesas disponibles están llenas. Con todo, subrayan que funcionar de este modo no es rentable ni sostenible a largo plazo.
El propietario del Bar Bosch, Onofre Flexas, ha valorado positivamente la afluencia de clientes, si bien ha reconocido que esta apertura parcial no es "rentable" para el negocio. Este conocido bar del centro de Palma tiene abiertas 20 mesas en su terraza y ha reincorporado sólo a una parte de los trabajadores.
Flexas ha señalado que numerosos clientes han acudido al bar a desayunar, por lo que ha agradecido al público la acogida. Además, ha indicado que los consumidores están cumpliendo con las medidas de seguridad.
Por su parte, el propietario de Es Rebost, Helmut Clemens, ha reconocido que "el panorama es complejo" y ha insistido en la importancia de "reavivar la economía". Clemens ha considerado que "es posible salir con disciplina" y ha valorado el respeto de los clientes a las directrices marcadas. Es Rebost ha abierto este lunes solamente uno de los tres locales de los que dispone en Palma, el de la calle Olmos, para evaluar el desarrollo del inicio de la fase 1 ante la falta de turistas.
La demanda es menor en locales cuya clientela habitual procedía de trabajadores de su zona. Es el caso, por ejemplo, del bar Es Suprem, junto a los Juzgados de Avenida Alemania. El propietario, Samuele Di Marco, detalla que todavía no ha incorporado a sus trabajadores y que está recibiendo poca clientela. "Con este aforo es prácticamente imposible trabajar, no podemos afrontar gastos", ha lamentado.
Algunos bares de barrio mantienen su "clientela fija", como ha explicado la propietaria del Bar Madrid, Julia Abad, que sólo ha podido abrir tres mesas. Este volumen de trabajo es "muy poco" para su local, y algunos clientes "se piden el café y se lo toman de pie fuera". También se pide a los que ocupan las mesas "que no se queden sentados mucho tiempo" para que otros clientes puedan pasar.
Abad ha valorado el cumplimiento de las medidas por parte del público. "Tenía pánico a abrir, pero están respetando las medidas", ha enfatizado.
PIDEN FACILIDADES PARA EVITAR QUIEBRAS
El presidente de la asociación de restauradores de CAEB, Alfonso Robledo, ha reivindicado este lunes dar facilidades a los bares, cafeterías y restaurantes que abran sus terrazas para evitar que quiebren.
Robledo ha apuntado que este lunes han abierto sólo algunos establecimientos debido a que el Boletín Oficial del Estado que recogía las medidas salió el sábado por la tarde por lo que "todo el mundo ha esperado".
El presidente de Restauración Mallorca ha insistido en la necesidad de ampliar espacios para que los establecimientos puedan operar con un margen mínimo de rentabilidad.
Además, ha pedido dar herramientas a los locales para que si sacan a sus trabajadores de expedientes de regulación de empleo (ERTE) puedan sostenerse, porque "si fuera mal, no pueden devolver al trabajador al ERTE".
TERRAZAS AL 50% Y CON OCUPACIÓN MÁXIMA DE 10 PERSONAS POR MESA
El Gobierno permite en la fase 1 de la desescalada la reapertura al público de terrazas al aire libre de bares y restaurantes limitando al 50% el aforo y con una ocupación máxima permitida de 10 personas pormesa o agrupación de mesas.
Los hosteleros deberán evitar en las terrazas el uso de cartas de uso común, apostando por el uso de dispositivos electrónicos propios, pizarras o carteles. Además, se eliminarán en las mesas para evitar contagios productos de autoservicio como servilleteros, palilleros, vinagreras, aceiteras, y se priorizará el uso de monodosis desechables.