Una de las personas detenidas, conducida por agentes en dependencias policiales. - POLICÍA NACIONAL
PALMA 24 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional ha detenido a tres personas, dos hombres y una mujer, por supuestamente explotar sexualmente a mujeres sudamericanas que llegaban a España bajo engaño y a quienes se obligaba a ejercer la prostitución en una localidad del Raiguer de Mallorca.
Según ha explicado la Jefatura Superior en nota de prensa, los presuntos autores eran tres integrantes de una red de trata de personas que explotaba sexualmente a mujeres de origen sudamericano.
La investigación comenzó tras la denuncia de una mujer que había logrado escapar del piso donde era explotada y que acudió a la Policía Nacional en Manacor.
Según su testimonio, fue reclutada en su país, donde se encontraba en una situación especialmente vulnerable, ya que debía cuidar a su familia y reunir dinero para el tratamiento médico de su padre.
La reclutadora, conocida de la víctima, le ofreció la posibilidad de venir a Mallorca a ejercer la prostitución en unas condiciones muy ventajosas y con oportunidades de hacer mucho dinero, lo que le ayudaría en su difícil situación.
Una vez en Mallorca fue recogida en el aeropuerto por uno de los integrantes del grupo y conducida al domicilio donde se ejercía la prostitución.
Allí le retiraron el pasaporte y la obligaron a prostituirse las 24 horas del día, incluso durante su período menstrual, bajo amenazas incluso con un machete de grandes dimensiones.
Las víctimas explotadas vivían en condiciones deplorables en el domicilio donde se ejercía la prostitución. Dormían en el salón del mismo piso y compartían espacio con sus explotadores.
El inmueble, convertido en un burdel clandestino, estaba equipado con cámaras de seguridad en la entrada de la finca y del piso, lo que permitía a los explotadores vigilar en todo momento los movimientos de las víctimas y los clientes.
Sólo se permitía la entrada a quienes concretaban previamente un servicio sexual a través de una página web gestionada por los detenidos. En ella se exhibían fotografías de carácter erótico de las mujeres obtenidas bajo coacción para captar clientes.
Los explotadores abrían la puerta del edificio únicamente a los clientes que habían reservado, manteniendo un régimen de aislamiento sobre las víctimas.
Según el relato de los agentes, uno de los detenidos era conocido por su violencia y era pareja de la mujer encargada de captar a las víctimas mediante engaños y promesa de una vida mejor.
El tercer miembro del grupo era el responsable de trasladar y vigilar a las mujeres cuando solicitaban servicios fuera del piso.
En el dispositivo han participado agentes del Grupo 1 de UCRIF, en colaboración con el Grupo de Extranjería de la Comisaría de Manacor y la Policía Local del municipio donde se encontraba el piso.