MADRID (EUROPA PRESS)
Científicos del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés), que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses, han mejorado su vacuna original contra la malaria. Hace más de diez años, diseñaron una vacuna experimental que estimulaba la producción de anticuerpos contra una proteína clave del parásito de la malaria, AMA1, y ahora la han mejorado con un nuevo candidato que ofrece la proteína AMA1 junto con parte de una segunda proteína del parásito llamada RON2.
La vacuna inicial se mostró prometedora en los tubos de ensayo, experimentos con animales y ensayos clínicos en fase inicial, pero sus resultados en recientes pruebas en humanos llevadas a cabo en los países donde el paludismo es endémico fueron decepcionantes.
En una infección natural, los parásitos de la malaria utilizan el complejo AMA1-RON2 para agarrarse e invadir las células rojas de la sangre, de forma que cuando se inyecta en ratones como un complejo, la vacuna AMA1-RON2 desata la producción de potentes anticuerpos y protege a los animales de una forma letal de la malaria en los roedores.
Por otra parte, cuando se administraron los anticuerpos producidos en respuesta a la vacuna AMA1-RON2 a otros ratones no vacunados, los animales obtuvieron cierta protección también contra la infección.
Un análisis posterior mostró que la mejora de la respuesta por parte de los anticuerpos después de la vacunación AMA1-RON2 se debió a un aumento de la proporción de anticuerpos dirigidos directamente a la unión AMA1-RON2, lo que les hizo mejorar en la inhibición de la invasión del parásito.
Los investigadores señalan que esta estrategia de vacunación con el complejo proteínico AMA1-RON2 podría ponerse a prueba en la próxima generación de vacunas contra la malaria humana. Esas vacunas, que podrían contener múltiples secuencias AMA1 en conjunto con RON2, podrían inducir anticuerpos dirigidos a una gama de genéticamente diversos parásitos de la malaria.