El presidente palestino, Mahmud Abbas - Oliver Weiken/dpa - Archivo
MADRID, 25 Jul. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, ha anunciado este jueves la suspensión de todos los acuerdos firmados con Israel, tras una reunión de emergencia convocada tras la demolición de viviendas palestinas en Jerusalén Este.
Abbas ha desvelado que las autoridades crearán un comité para aplicara la decisión, tal y como había reclamado la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), según ha informado la agencia palestina de noticias WAFA.
"No sucumbiremos a los dictados y la imposición de hechos consumados sobre el terreno por la fuerza bruta, específicamente en Jerusalén", ha dicho, antes de recalcar que "todo lo que está haciendo el Estado ocupante --en referencia a Israel-- es ilegal y nulo".
"Nuestras manos han estado y siguen estando extendidas para una paz justa, exhaustiva y duradera, pero eso no significa que aceptemos el 'statu quo' o nos rindamos ante las medidas de la ocupación", ha manifestado.
Así, Abbas ha resaltado que los palestinos "no se rendirán y no coexistirán con la ocupación" y "tampoco aceptarán el 'acuerdo del siglo'", como se conoce a la propuesta de paz que prepara el Gobierno de Estados Unidos.
"Palestina y Jerusalén no están en venta ni en negociación. No son un inmueble en una inmobiliaria", ha señalado, al tiempo que ha reiterado que "no habrá paz, seguridad ni estabilidad en la región y el mundo sin que el pueblo palestino logre todos sus derechos".
"No importa el tiempo que sea necesario, la repugnante ocupación será derrotada y nuestro futuro Estado será independiente", ha argumentado Abbas, quien ha pedido además que se aplique el acuerdo de reconciliación con Hamás firmado en 2017 con la mediación de Egipto.
En este sentido, el mandatario palestino ha señalado que su mano "está extendida para la reconciliación" y ha reiterado que "es momento de ponerse más serio" para lograrlo.
LAS DEMOLICIONES
Las autoridades de Israel iniciaron el lunes la demolición de decenas de viviendas palestinas en Uadi Humus, en Jerusalén Este, argumentando que están demasiado cerca de la barrera de seguridad.
Uadi Humus está en la zona de Sur Baher, dentro de los límites municipales de Jerusalén pero en las áreas A y B controladas por la Autoridad Palestina. Sus vecinos recibieron los permisos de construcción de la ciudad palestina de Belén, que tiene jurisdicción sobre Wadi Humus.
En 2011, una normativa israelí prohibió construir cerca de la barrera de seguridad, pese a lo cual las obras en Wadi Humus comenzaron en 2014. El pasado mes de junio, el Tribunal Supremo avaló la demolición de estas viviendas, una decisión que el domingo fue confirmada en segunda instancia.
El secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, advirtió de que la demolición de viviendas palestinas en la zona ocupada de Jerusalén Este "constituye una grave violación de la Cuarta Convención de Ginebra, así como un crimen de guerra bajo el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional".
"Las políticas y prácticas ilegales de Israel, que van desde las demoliciones de viviendas a los desplazamientos forzados, en Jerusalén Este y el resto de la Palestina ocupada solo tienen un propósito: la preservación y expansión de la empresa colonial israelí a expensas de las tierras y del pueblo palestinos", manifestó Erekat en un comunicado.
Por su parte, tres altos cargos de Naciones Unidas criticaron las demoliciones y dijeron que "entre otras cosas, la destrucción de propiedad privada en un territorio ocupada sólo es permisible cuando es absolutamente necesario para operaciones militares, lo que no es el caso".