MADRID 2 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha alertado este viernes de que cerca de seis millones de niños refugidos en todo el mundo siguen sin escolarizar y ha advertido de que los recortes de la financiación en ayuda humanitaria podría dejar a millones más sin acceso a educación.
El organismo ha señalado en su informe 'Caminos hacia el futuro: educación, oportunidades y autosuficiencia' que en 2025, 5,8 millones de niños y niñas refugiados en edad escolar no estaban matriculados, una cifra que supone el 44% del total de 13,1 millones que se han visto forzados a abandonar sus hogares.
"La intensificación de los recortes de financiación amenaza con dejar a millones más sin escolarizar y retroceder años de avances en la educación de las personas refugiadas", ha advertido ACNUR, recordando que los datos de escolarización empeoran en la educación secundaria.
El año pasado, el 65% de los niños refugiados en edad de cursar primaria sí estaban matriculados en esta etapa educativa, una cifra que baja hasta el 32% en el caso de los menores en edad de recibir educación secundaria.
"La educación es protección. Pero también es una vía hacia las oportunidades y la autosuficiencia. En un momento de enorme presión sobre la financiación humanitaria y para el desarrollo, los recortes en educación amenazan con retroceder décadas de inversión colectiva y cerrar oportunidades a toda una generación de jóvenes", ha advertido el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Barham Salih.
Atendiendo al género, la brecha educativa en la educación secundaria "se amplía considerablemente", apunta en su informe la agencia de Naciones Unidas, aduciendo "la pobreza, los riesgos de protección, el matrimonio precoz y otras presiones (que) empujan a que un número cada vez mayor de (niñas) adolescentes abandone" los estudios.
"Nuestra ambición debe ir más allá de mantener a las niñas y los niños en las aulas. El desplazamiento no debería determinar los límites de la vida de un niño. Un niño que hoy tiene la oportunidad de aprender estará mañana mejor preparado para contribuir a la sociedad y valerse por sí mismo, tanto si finalmente regresa a su país como si construye su futuro en el país que le ha dado refugio o busca oportunidades en otro lugar", ha defendido el también expresidente de Irak, que ha recordado sus años como refugiado.
Con todo, el organismo ha subrayado los "avances" registrados en cuanto al acceso a la educación superior de los jóvenes refugiados, con una tasa de matriculación que alcanzó un récord del 11% en 2025, frente al 9% registrado el año anterior, siendo la primera vez para más de 450.000 personas refugiadas.
La "inversión sostenida" ha permitido así a ACNUR allanar el camino para "alcanzar el objetivo de que el 15% de las personas refugiadas accedan a la educación superior de aquí a 2030", a través de un mayor acceso a universidades, educación en línea y becas, lo cual puede resultar "especialmente transformador" para mujeres y niñas refugiadas al dotarles de mayor independencia económica.
ACNUR ha recordado que invertir en la educación de refugiados implica "reforzar los sistemas educativos nacionales", de modo que que estos estudien "junto a" los escolares de las comunidades que los acogen, además de asegurar que los centros tienen suficiente financiación para que "la inclusión funcione en la práctica".