Archivo - Imagen de archivo de la sede del TPI en La Haya - Shao Haijun / Xinhua News / Europa Press - Archivo
MADRID, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
Alemania, Francia, Reino Unido e Italia han condenado este viernes las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos contra el Tribunal Penal Internacional (TPI) y, tras declarar su respaldo incondicional a la labor de la corte, han avisado de que este castigo tendrá un "impacto significativo" sobre su funcionamiento.
Países Bajos (sede de la corte), Japón, Canadá y Dinamarca también se han sumado al comunicado de condena que han publicado todos estos países, firmantes del Estatuto de Roma, base legal del tribunal, en el que reafirman su "apoyo continuo e inquebrantable a la independencia, imparcialidad e integridad del TPI".
"Como partidarios comprometidos del TPI, lamentamos y estamos totalmente en desacuerdo con el anuncio de sanciones que Estados Unidos impondrá a la corte", lamentan, mientras toman "nota con reconocimiento" del trabajo realizado por el tribunal, que preveía tales medidas y ha adoptado los preparativos necesarios para seguir cumpliendo con su mandato.
Sin embargo, y a pesar de las precauciones adoptadas por el TPI, los ocho países avisan de que, si Estados Unidos aplica finalmente las sanciones, "tendrán un impacto significativo en el trabajo de la Corte, su dedicado personal y sus familias, que trabajan todos los días para llevar ante la justicia a los acusados de los crímenes internacionales más graves y apoyar a sus víctimas".
Todos los firmantes se declaran "comprometidos a entablar un diálogo constructivo e inclusivo con los Estados no parte", en alusión a Estados Unidos. "Continuaremos trabajando juntos para apoyar el trabajo vital del tribunal para defender el sistema internacional basado en reglas y promover la rendición de cuentas", han concluido.
Suiza, también estado parte, también se ha sumado a la condena a título individual, con un comunicado en el que "reafirma su apoyo al TPI como una institución judicial independiente e imparcial" y manifiesta su oposición a "sanciones, amenazas u otras medidas destinadas a socavar la independencia del tribunal y su capacidad para cumplir con su mandato".