BERLÍN 31 Oct. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Rosa Aranda Barrio) -
Tres soldados alemanes de un cuartel del estado federado de Schleswig Holstein, en el Norte del país, han confesado su participación en el caso de la profanación de calaveras en Afganistán. Además, uno de ellos reconoció haber intentado destruir el material fotográfico que corroboraba los hechos.
El soldado, del cuartel de Lettow-Vorbeck, no pudo destruir las fotos porque éstas se habían copiado antes varias veces, explicó hoy el general alemán Christof Muenzlinger.
El militar no quiso facilitar la identidad de los soldados que han confesado y señaló que "lo importante es que lo han reconocido y también que han dañado la imagen del Ejército alemán y que han hecho peligrar a nuestras tropas en Afganistán, eso es imperdonable".
En total son veinte las personas que están siendo investigadas por su participación en este suceso que ha conmocionado a la política alemana. Algunos de ellos continúan prestando sus funciones en el Ejército alemán y otros ya abandonaron sus cargos, por lo que no pueden ser castigados por el Ejército, explicaron fuentes del Ministerio alemán de Defensa.
Dos soldados, por el contrario, ya han sido expulsados del Ejército alemán, informó a finales de la semana pasada el ministro alemán de Defensa, Franz Josef Jung, quien nada más enterarse de la noticia, prometió iniciar de manera inmediata investigaciones al respecto y tomar represalias contra los involucrados.
A las primeras fotos de profanaciones de cráneos humanos, publicadas por el diario sensacionalista alemán 'Bild Zeitung' la semana pasada y fechadas en 2003, se añadieron un día después otras facilitadas por el canal de televisión privada RTL, de 2004, y ayer mismo, el 'Bild Zeitung' volvía a publicar nuevos documentos.
El portavoz del Ministerio alemán de Defensa, Thomas Raabe, aseguró ayer en Berlín que están seguros de que al menos hay un diario alemán de gran tirada más que dispone de fotos similares, aunque no las ha publicado. El portavoz del Ministerio de Defensa añadió que los veinte presuntos culpables ostentaban el cargo en aquel momento de soldados o suboficiales del Ejército alemán.
La colección de documentos fotográficos es tan amplia que en Alemania asusta la idea de que esto sea una práctica habitual entre sus soldados. Por ello, en los últimos días se ha desatado un debate en el país que cuestiona la labor del Ejército germano en sus diez misiones de pacificación repartidas por todo el mundo.
El domingo por la noche, Franz Josef Jung anunció que el Ministerio alemán de Defensa pretende retirar paulatinamente sus tropas de Bosnia Herzegovina, porque "las capacidades financieras y materiales del Ejército alemán son limitadas" y la situación en el país se ha normalizado tras las elecciones del mes de octubre.
Alemania tiene repartidos a casi 10.000 soldados en diez misiones internacionales. En Bosnia son 850 los que prestan sus servicios en el marco de las tropas EUFOR de la Unión Europea.
Por su parte, otros 2.730 alemanes participan en la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF) y se dividen entre las localidades de Kabul, Mazar e-Sharif, Kundus y Faisabad. Las tareas que tienen encomendadas se limitan a la reconstrucción de pozos, calles, escuelas y otros edificios civiles y al control de la seguridad en varios edificios públicos.