1 de abril de 2020
 
Publicado 18/02/2020 10:04:40 +01:00CET

Amnistía denuncia la represión con la que en Oriente Próximo y norte de África han respondido a la "resistencia"

Manifestantes en una barricada en Bagdad
Manifestantes en una barricada en Bagdad - Ameer Al Mohammedaw/dpa - Archivo

Critica que el control también se ha llevado a quienes se expresan en Internet en contra de los gobiernos

MADRID, 18 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los gobiernos de Oriente Próximo y el norte de África han mostrado una "absoluta falta de respeto" por el derecho de manifestación de sus ciudadanos, que en 2019 protagonizaron una nueva ola de protestas y resistencia a las que las autoridades respondieron en muchos de los casos a sangre y fuego, dejando cientos de muertos, según denuncia Amnistía Internacional.

En su informe anual sobre esta región, la organización ha lamentado que "los gobiernos dieron muestras de su escalofriante determinación de sofocar las protestas con fuerza despiadada y pisotear los derechos de cientos de miles de manifestantes que salieron a la calle en demanda de justicia social y reformas políticas durante 2019".

En lugar de escuchar los motivos de queja de los ciudadanos, ha lamentado Amnistía, los gobiernos de estos países optaron por recurrir "a la represión implacable para silenciar las voces críticas pacíficas tanto en la calle como en Internet", activistas detenidos y procesados por comentarios publicados en la red en su intento por dar voz a la disidencia.

La directora regional de Amnistía, Heba Morayef, ha puesto en valor que "dando estimulantes muestras de resistencia y determinación, la gente salió multitudinariamente a la calle desde Argelia hasta Irán, Irak y Líbano, en muchos casos arriesgando la vida, para exigir Derechos Humanos, dignidad y justicia social, y el fin de la corrupción". "Esas personas demostraron que no dejarán que las intimidaciones de sus gobiernos las silencien", ha recalcado.

Según Morayef, 2019 "fue un año de resistencia en la región" pero también un año en el que "se demostró que todavía había esperanza y que, a pesar de las sangrientas secuelas de los levantamientos de 2011 en Siria, Yemen y Libia y del catastrófico deterioro de la situación de los Derechos Humanos en Egipto, la fe de la gente en el poder colectivo de movilización en favor del cambio persistía".

CIENTOS DE MUERTOS EN LA REPRESIÓN

En los países de la región, según el informe, las autoridades recurrieron a diversas tácticas para reprimir las protestas, como la detención arbitraria de miles de personas y, en algunos casos, el uso de fuerza excesiva, incluida la letal.

En este sentido, solo en Irak e Irán murieron centenares de personas --más de 500 en el primer caso y unas 300 según "informes creíbles" en el segundo--, al disparar las fuerzas de seguridad con munición real en las manifestaciones, mientras que miles más resultaron heridas.

En septiembre, las mujeres palestinas de Israel y los Territorios Ocupados salieron a la calle para protestar contra la violencia de género y la ocupación militar israelí. Las fuerzas israelíes mataron también a decenas de palestinos y palestinas durante manifestaciones en Gaza y Cisjordania.

"La enorme cifra de muertes de manifestantes registrada en Irak e Irán ilustra hasta qué extremos estaban esos gobiernos dispuestos a llegar para silenciar todas las formas de disidencia", ha denunciado el director de Investigación y Trabajo de Incidencia de Amnistía para la región, Philip Luther.

En el caso de Argelia, donde las protestas masivas que arrancaron en febrero dieron lugar a la caída del presidente Abdelaziz Buteflika tras 20 años en el poder, las autoridades intentaron sofocarlas por medio de detenciones arbitrarias y procesamientos en gran escala de personas que se manifestaban pacíficamente, ha precisado la ONG.

Por lo que se refiere a Líbano, las manifestaciones que comenzaron en octubre provocaron la caída del Gobierno y aunque en gran medida fueron pacíficas, en varias ocasiones se respondió con uso ilícito y excesivo de la fuerza, sin que las fuerzas de seguridad protegieran de manera efectiva de los ataques de partidarios de grupos políticos rivales a quienes protestaban de manera pacífica.

Por último, en Egipto, un inusual estallido de protestas que tomó a las autoridades por sorpresa en septiembre se reprimió con detenciones arbitrarias a gran escala, que se saldaron con más de 4.000 personas detenidas, ha precisado la organización.

FALTA DE RESPETO AL DERECHO DE MANIFESTACIÓN

Así las cosas, Morayef ha insistido en que "los gobiernos de Oriente Próximo y el norte de África dieron muestras de una absoluta falta de respeto por el derecho a protestar y a expresarse de manera pacífica".

"En vez de aplicar una letal represión y recurrir a medidas como uso excesivo de la fuerza, tortura o detenciones arbitrarias y procesamientos masivos, las autoridades deben escuchar y abordar las demandas de justicia social y económica y de derechos políticos", ha defendido.

Otro elemento constatado en 2019 es que los gobiernos de toda la región continuaron reprimiendo el ejercicio del derecho a la libertad de expresión en Internet, con el arresto, interrogatorio y procesamiento de periodistas, blogueros y activistas que publicaban en las redes sociales comentarios o vídeos considerados críticos con las autoridades.

Así, en 12 países hubo personas detenidas a quienes se puede considerar presos de conciencia, mientras que 136 fueron detenidas únicamente por ejercer de manera pacífica el derecho de expresión en Internet.

Además, Amnistía ha denunciado el que en Irán o Egipto las autoridades procedieron a bloquear el acceso a Internet o a algunas redes sociales. Igualmente, se han constatado técnicas más sofisticadas de vigilancia online contra defensores de los Derechos Humanos.

A este respecto, la organización registró 367 casos de detención de defensores de los derechos fundamamentales, incluidos 240 detenidos arbitrariamente en Irán, y 118 de procesamiento, si bien es probable que la cifra se mayor.

LAS AUTORIDADES TEMEN AL "PODER DE LAS IDEAS"

"El hecho de que los gobiernos de Oriente Próximo y el norte de África no muestren ninguna tolerancia en absoluto hacia la expresión pacífica en Internet revela hasta qué punto tienen miedo del poder de las ideas que ponen en entredicho el discurso oficial", ha valorado Luther.

En este sentido, les ha pedido que pongan "en libertad de inmediato y sin condiciones a todos los presos de conciencia" y que dejen de "hostigar a quienes expresan críticas y defienden los Derechos Humanos de manera pacífica".

Pese a todo, Amnistía ha constatado algunas "señales de esperanza". Entre ellas, ha citado el hecho de que el Tribunal Penal Internacional (TPI) anunciara que se habían cometido crímenes de guerra en los territorios palestinos ocupados y que se debía abrir una investigación tan pronto como fuera confirmada su competencia territorial brindó una oportunidad decisiva para poner fin a décadas de impunidad.

Del mismo modo, la Comisión de la Verdad y la Dignidad de Túnez publicó su informe final y se iniciaron 78 juicios ante tribunales penales, ofreciendo así una inusual oportunidad para hacer rendir cuentas a las fuerzas de seguridad por abusos perpetrados en el pasado, ha señalado la ONG.

Por otra parte, Arabia Saudí introdujo reformas largo tiempo esperadas en su sistema de tutela masculina de las mujeres, pero se vieron ensombrecidas por el hecho de que cinco defensoras de los derechos de las mujeres continuaran detenidas injustamente por su activismo.

Por todo ello, Morayef ha defendido que "los gobiernos de toda la región deben entender que su represión de las protestas y el encarcelamiento de personas por expresar críticas o defender los Derechos Humanos de manera pacífica no silenciará las demandas de derechos económicos, sociales y políticos fundamentales".

Así pues, ha agregado, "en vez de ordenar cometer graves crímenes y violaciones de Derechos Humanos, las autoridades deben garantizar los derechos políticos necesarios para que la gente exprese sus demandas socioeconómicas y haga rendir cuentas a sus gobiernos".