Actualizado 20/04/2007 00:12 CET

Armas.-Las multinacionales propietarias de medios venden armas a países en guerra, según el periodista Gervasio Sánchez

Apunta que no se pueden entender las consecuencias de las guerras en los países del Tercer Mundo "sin la ayuda" de los "principales"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

El fotoperiodista experto en conflictos armados Gervasio Sánchez denunció hoy en Santiago de Compostela que las empresas multinacionales que poseen los medios de comunicación norteamericanos también venden material armamentístico a países que mantienen conflictos armados.

Gervasio Sánchez señaló hoy, en declaraciones a Europa Press, que firmas como 'Westing House' o 'General Electric', además de tener en su posesión las televisiones de los EE UU, producen tecnología para la guerra, entre la que también figura material nuclear.

Además, consideró que el control mediático por agentes externos a la comunicación empezó en Estados Unidos y "se va extendiendo como una mancha", en el que 10 ó 15 empresas tienen el poder mediático. En el caso francés cifró en más del 80% de los medios escritos bajo el control de firmas, también francesas, con intereses armamentísticos.

En relación al "armamento cultural" citó a 'Disney', sociedad que "crea películas que se generalizan por todo el mundo y que destruyen las culturas autóctonas".

Así, durante la conferencia que ofreció hoy en la Fundación Caixa Galicia de Santiago de Compostela solicitó una actitud "más activa" por parte de la opinión pública y afirmó que si el público fuese más activo, el Estado español "no vendería armas ligeras a países con conflictos bélicos internos o limítrofes".

RESPETO Y DIGNIDAD

Acompañado de fotografías, testimonio de los conflictos de los que él mismo ha informado --desde la Guerra del Golfo, la antigua Yugoslavia hasta Irak o Sierra Leona-- mostró la relación entre las guerras olvidadas y "nuestro mundo".

Desde su punto de vista, es necesario tener en cuenta los efectos que provoca la provisión de armas a países en conflictos, ya que no se pueden entender las consecuencias de las guerras en los países del Tercer Mundo "sin la ayuda" de estos actores "principales".

También criticó la "actitud pasiva" de los periodistas ante las guerras, que las reducen a un número de muertos o un número de refugiados. Así, apostó por el respeto y la dignidad de cada persona que padece la guerra, personas con historia, con nombres y apellidos.