Publicado 21/05/2022 19:31

El arzobispo de San Francisco excomulga a Pelosi por su postura a favor del derecho al aborto

La presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU, Nancy Pelosi
La presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU, Nancy Pelosi - Lenin Nolly/SOPA Images via ZUMA / DPA

MADRID, 21 May. (EUROPA PRESS) -

El arzobispo de San Francisco, Salvatore Cordileone, ha anunciado que excomulgará a la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, por manifestarse a favor del derecho al aborto.

"Notifico que no debe presentarse para la Sagrada Comunión y, si lo hace, no debe ser admitida a la Sagrada Comunión hasta el momento en que repudie públicamente su defensa de la legitimidad del aborto y confiese y reciba la absolución de este grave pecado en el sacramento de la Penitencia", ha hecho saber Cordileone en un comunicado publicado en su cuenta de Twitter.

Pelosi ha criticado duramente la filtración de un proyecto de fallo del Tribunal Supremo del país para revocar la histórica decisión Roe v Wade de 1973 que esencialmente legalizó el aborto en todo el país.

La presidenta de la cámara baja del Congreso apareció sin ir más lejos la semana pasada en CNN para describir calificar la composición actual de la corte, de carácter conservador, como "peligrosa para las familias y las libertades en nuestro país".

Cordileone, arzobispo desde 2012 en la ciudad donde Pelosi ha vivido la mayor parte de su vida, ha acusado en la misiva a la presidenta de la Cámara de ser incapaz de "comprender el grave mal que está perpetrando, el escándalo que está causando y el peligro que comporta para su propia alma".

El año pasado, el Vaticano advirtió a los obispos estadounidenses conservadores que se abstuvieran de negar la comunión a los políticos que apoyan el derecho al aborto, incluido el presidente del país, Joe Biden, devoto feligrés y el primer católico romano en ocupar el Despacho Oval en más de 60 años.

El cardenal Luis Ladaria, portavoz doctrinal del Papa Francisco, escribió una carta a los obispos estadounidenses en la que les advertía de que no realizaran ninguna votación al respecto porque podría "convertirse en una fuente de discordia en lugar de unidad dentro del episcopado y la iglesia en general en los Estados Unidos".

Más información