Un asesor de la Casa Blanca asegura que hay "un montón de pruebas" que señalan que Siria prepara armas químicas

Idlib, Siria.
REUTERS / SANA SANA
Actualizado 07/09/2018 12:18:22 CET

WASHINGTON, 7 Sep. (Reuters/EP) -

El asesor de la Casa Blanca Jim Jeffrey ha asegurado este jueves que hay "un montón de pruebas" de que el Gobierno de Siria prepara armas químicas en la provincia de Idlib, en el noroeste del país, y ha alertado de los peligros de poner en marcha una ofensiva en el enclave de los rebeldes.

"Estoy seguro de que hay verdaderas pruebas que sustentan este tipo de advertencias", ha aseverado Jeffrey, que fue nombrado el pasado 17 de agosto asesor especial del secretario de Estado, Mike Pompeo, para supervisar las conversaciones sobre una transición política en Siria.

"Cualquier ofensiva es para nosotros motivo de objeción siempre que suponga una escalada temeraria", ha aseverado el asesor durante una rueda de prensa. Jeffrey ha manifestado que "hay un montón de pruebas sobre la preparación de armas químicas" por parte del Gobierno sirio.

La Casa Blanca, por su parte, ha alertado de que Estados Unidos y sus aliados responderán "vigorosamente" a cualquier uso de armas químicas por parte de fuerzas gubernamentales en el marco de una ofensiva en Idlib.

Jeffrey ha indicado que un posible ataque de las fuerzas sirias con apoyo de Rusia, así como el uso de armas químicas, podría provocar el desplazamiento de un gran número de personas hacia el sureste de Turquía u otras áreas de Siria que se encuentran bajo control turco.

El futuro de la provincia siria recae ahora en la reunión que se celebrará este viernes en Teherán, la capital iraní, entre los líderes de Rusia, Irán, y Turquía. "Sabremos mañana si los rusos están dispuestos a comprometerse con los turcos", ha expresado el asesor estadounidense.

Por otra parte, Jeffrey ha descrito la situación en Idlib como "muy peligrosa" y ha aseverado que Turquía está tratando de evitar una ofensiva por parte de las fuerzas progubernamentales y sus aliados. "Creo que el último capítulo de la historia de Idlib no se ha escrito aún. Los turcos están tratando de buscar una salida y han mostrado una gran resistencia en el marco de la negociación sobre el ataque", ha añadido.

En respuesta, la portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, ha propuesto a Washington compartir datos sobre los preparativos de ataques químicos en el país árabe.

"Nosotros sí tenemos pruebas de que los terroristas están preparando un ataque químico. Además de decirlo, hemos proporcionado materiales probatorios", ha sostenido.

"Si las tienen también los estadounidenses (las pruebas), y están preocupados, podrían enviarnos esos datos por canales bilaterales", ha agregado, tal y como ha recogido la agencia rusa de noticias Sputnik.

El Gobierno ruso denunció a finales de agosto que el antiguo Frente al Nusra estaba preparando un ataque en esa provincia para acusar a Damasco del uso de armas químicas contra civiles y desencadenar otro bombardeo internacional contra el país.

INMINENTE OFENSIVA

Las señales de una inminente ofensiva del Ejército sirio contra la provincia de Idlib se han multiplicado en los últimos días, a pesar de las advertencias occidentales y turcas acerca de una probable catástrofe humanitaria.

Los gobiernos de Rusia e Irán respaldaron el lunes el derecho de Siria a lanzar una ofensiva en la provincia de Idlib para liquidar a los "terroristas" presentes en esta zona.

Posteriormente, el Ejército ruso llevó a cabo bombardeos en la zona durante la jornada del martes. El Ministerio de Defensa ruso confirmó los ataques y dijo que fueron bombardeados objetivos del antiguo Frente al Nusra.

Hasta 800.000 personas podrían verse desplazadas en la provincia de Idlib y sus alrededores si se produce una ofensiva militar por parte del Gobierno sirio y sus aliados, según ha advertido la ONU, que insiste en que evitar que esto ocurra debería ser prioritario tanto para las partes como para quienes les apoyan.

"Una operación militar en Idlib y las zonas que la rodean similar a lo que hemos visto en otras partes de Siria no solo pondría en peligro a los civiles en esta zona densamente poblada sino que causaría hasta 800.000 desplazados", ha explicado a Europa Press la portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) en Siria, Linda Tom.

Según las estimaciones de la ONU, en Idlib viven unos 2,9 millones de personas, de los que más de un millón son desplazados internos llegados de otras partes del país huyendo del conflicto que estalló en marzo de 2011 o en virtud de los acuerdos de evacuación de enclaves rebeldes con el Gobierno. Anteriormente, Naciones Unidas había alertado de que una operación militar a gran escala podría desplazar a hasta 700.000 personas.