Así ve Estado Islámico a la mujer: debe quedarse en casa y cuidar de los hijos

Publicado 07/02/2015 10:21:58CET
Mujer jordana con velo
ALI JAREKJI / REUTERS

El grupo yihadista ve bien que las niñas estudien entre los 7 y los 15 años y considera los 9 años una edad admisible para casarse

MADRID, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

La mujer debe quedarse en casa y cuidar de su marido y de sus hijos porque ese fue el cometido para el que fue creada por Dios. No debe trabajar fuera de casa, a menos que lo haga como profesora o médico para otras mujeres, y le está permitido estudiar lo justo para saber leer y escribir y poco más, pero nunca estudios de carácter científico.

Así es como ve Estado Islámico el papel de la mujer en la sociedad y como lo ha descrito en un artículo que, bajo el título 'Mujer en el Estado Islámico: manifiesto y estudio de casos', fue publicado el mes pasado por la sección de medios de la Brigada Al Janssaa, integrada exclusivamente por mujeres, y que ha traducido ahora la Fundación Quilliam, un 'think-tank' británico especializado en antiterrorismo.

El documento está articulado en varias partes, la primera de las cuales se centra en refutar el modo de vida occidental, las ansias por buscar una explicación científica a lo que Dios creó, y defender que "los musulmanes no necesitan lo que estas personas ofrecen" y que el "materialismo" no tiene sentido porque "lo que siempre permanece es el conocimiento religioso".

Asimismo, critica que algunos musulmanes tengan "relaciones amistosas con los infieles" y que hayan olvidado que "la oración es la única razón de su existencia".

A continuación pasa a hablar sobre las mujeres y comienza recordando que la mujer "fue hecha de Adán y para Adán. Más allá de ello, su creador determinó que no había responsabilidad mayor para ella que la de ser mujer de su marido" y cuidar de sus hijos.

Pero hoy en día, lamentan los autores de este documento, "el problema es que las mujeres no están realizando sus papeles fundamentales" algo que atribuyen al hecho de que no tienen ante sí "una verdadera imagen del hombre" debido al "aumento del número de hombres castrados que no cumplen la responsabilidad que se les encomendó respecto a su religión y ni siquiera hacia sus hogares o hijos, que están siendo dirigidos por sus mujeres".

En este sentido, defienden que "si los hombres fueran hombres las mujeres serían mujeres" según lo estipulado por Dios, que puso a los hombres a cargo de las mujeres pero que, aclaran, estos no deben "explotar su posición para imponerse o hacer daño". Es más, añaden, deberían "criticar a aquellos que lo hacen y vilipendiarlos".

CRIAR Y EDUCAR A LOS HIJOS

Así pues, para Estado Islámico, "el papel fundamental y el lugar correcto" para la mujer es el hogar, "criar y educar, proteger y atender a la próxima generación" ya que esa es Dios le dio la "divina obligación de la maternidad". A cambio de ella, "recibe una gran recompensa, algo que no obtendría de ningún otro empleador o trabajo, por muy duro que trabajara o triunfara, y el gran derecho no puede ser devuelto, sin importar lo que el hijo haga por su madre".

Pero para llevar a cabo este cometido, la mujer no puede ser "iletrada e ignorante" entre otras cosas, explican en el texto, porque "el islam no ordena la prohibición de la educación o el bloqueo de la cultura a las mujeres". Con esta frase, Estado Islámico se aleja por ejemplo de los talibán afganos, que sí prohibían que las niñas fueran a clase durante su régimen.

No obstante, no consideran necesario que las mujeres estudien "estas inútiles ciencias mundanas". "Si aprenden a leer y escribir, sobre su religión (...) ya se convierten en parte de este conocimiento mundano". "Esto es lo adecuado para ella (...) no hay ninguna necesidad de que viaje de acá para allá para conseguir títulos para que pueda intentar demostrar que su inteligencia es mayor que la de un hombre", subraya.

PLAN DE ESTUDIOS

A este respecto, Estado Islámico es partidario de elaborar un "plan ideal de educación para nuestras niñas" en lugar de que sigan aprendiendo "ciencias mundanas que no sirven para nada a los musulmanes". Dicho plan comenzaría a los siete años y terminaría con quince y durante este periodo se les enseñaría "aritmética mental y capacidades acorde con su edad y cualidades".

"Esta es una propuesta rápida y simple, nada en profundidad", aclaran, para a continuación detallar que de 7 a 9 años aprenderían religión, árabe coránico (escrito y leído) y contabilidad y ciencias naturales. De 10 a 12 años los estudios estarían más centrados en la religión y en lo relativo a las enseñanzas del islam respecto a la mujer, el matrimonio y el divorcio, además de aprender a "coser y hacer punto y cocina básica".

Entre los 13 y los 15 años, en aprendizaje estaría más centrado en la sharia, la historia del islam y la vida del profeta, además de otras capacidades manuales, "especialmente las relacionadas con criar hijos".

"Se considera legítimo que una niña se case a la edad de 9 años. La mayoría de las niña puras estarán casadas para los 16 o 17 años, mientras todavía son jóvenes y activas".

La mujer debe llevar a cabo una vida sedentaria, porque así lo ordenó Dios, y no debe trabajar fuera de su casa. Para sustentar este argumento, inciden en que los gobiernos de algunos países occidentales "están pagando salarios a aquellos que regresan a sus hogares y crían a sus hijos, aceptando finalmente de forma abierta que son 'amas de casa'".

EL TRABAJO FUERA DE CASA, SOLO PARA HOMBRES

"Tener un empleo es una labor reservada solo a los hombres: este ha recibido el cuerpo y el cerebro y debe atender a sus mujeres, esposas, hijas y hermanas según sus circunstancias", aseveran.

No obstante, aunque el lugar de la mujer está "en el hogar con su marido e hijos", en "circunstancias excepcionales" le puede estar permitido abandonarlo: para unirse a la yihad "si el enemigo está atacando su país y los hombres no son suficientes para protegerlo y los imanes dan una fatua para ello", como ya han hecho las mujeres en Irak o Chechenia; para estudiar teología; o "como médicos para mujeres o profesoras, pero deben mantener estrictamente las directrices de la 'sharia'".

Asimismo, para defender su tesis de que la mujer no debe trabajar fuera de casa, inciden en que al equipararse con los hombres "tendrían que trabajar y descansar los mismos días que los hombres aunque ellas tienen 'complicaciones mensuales' y embarazos y otras cosas".

Por ello, se muestran partidarios de que cuando trabajen fuera porque no tengan otra opción, realicen trabajos adecuados a sus capacidades, que no excedan más de tres días a la semana o que no dure todo el día, "para que no abandone su hogar durante mucho tiempo", "debe tener vacaciones" para poder cuidar a sus hijos cuando estén enfermos o "viajar con su marido".

Asimismo, desde Estado Islámico, proponen que tengan al menos dos años de baja por maternidad y que se reincorporen a su trabajo solo si su hijo es capaz de valerse por sí mismo para lo más importante. Además, exigen que haya un lugar en los puestos de trabajo donde puedan dejar a sus hijos hasta que estén en edad escolar y puedan vigilarles de vez en cuando.

"Siempre es preferible que una mujer permanezca escondida y velada, mantener a la sociedad fuera de este velo", insisten. Por otra parte, los autores del documento también critican a la sociedad occidental y su gusto por la estética, que anima a las mujeres a "gastar grandes cantidades de dinero para cambiar la creación de Dios, pedir a los cirujanos que cambien la nariz, la oreja, la barbilla y las uñas". "Esta es la 'verdadera moda de mujeres', cosas colgando de sus orejas, el pelo afeitado en algunas partes y no en otras, y otras cosas que no gustan a ojos del creador", añaden.

Por último, el extenso documento termina, según explica Quilliam, hablando de cómo es la vida para las mujeres en Mosul, la principal ciudad de Irak bajo su control, y en Raqqa, su principal bastión en el este de Siria.

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