Columna de humo tras un bombardeo del Ejército de Israel contra la capital de Líbano, Beirut- Europa Press/Contacto/Marwan Naamani
MADRID, 6 (EUROPA PRESS)
Las autoridades de Líbano han elevado este viernes a más de 200 los muertos a causa de la oleada de bombardeos lanzada por Israel en respuesta al disparo de proyectiles por parte del partido-milicia chií Hezbolá en venganza por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
El Ministerio de Sanidad libanés ha señalado en un comunicado que "el balance de la agresión ha ascendido a 217 mártires y 798 heridos", sin dar detalles sobre la gravedad del estado de los hospitalizados, si bien no se descarta que la cifra de fallecidos siga aumentando en las últimas horas.
El Ejército israelí ha lanzado al menos ocho oleadas de bombardeos sobre los suburbios de la capital, Beirut, durante la jornada y se están produciendo intensos enfrentamientos entre milicianos de Hezbolá y las fuerzas israelíes en el distrito de Marjayun, según ha recogido el diario 'L'Orient-Le Jour'.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha afirmado que Israel tiene el objetivo de intensificar la lucha tanto contra Irán como contra Hezbolá durante una visita oficial a la localidad de Beersheba, donde ha impactado un dron iraní.
"En un ataque, se necesitan tres cosas: primero, determinación; segundo, iniciativa; y tercero, astucia. Tenemos muchas de ellas, como el enemigo ya ha descubierto, y les aseguro, ciudadanos de Israel, que descubrirán aún más", ha subrayado el primer ministro, según ha recogido su oficina.
MOVIMIENTOS DE POBLACIÓN "ALARMANTES"
El portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Mohammedali Abunajela, ha explicado este viernes que han empezado a producirse movimientos de población "alarmantes", especialmente en Líbano y a través de la frontera hacia Siria.
"En Líbano, las órdenes de evacuación han desplazado a más de 90.000 personas. Esta mañana se prevé que la cifra sea mayor. Muchas personas ya se han visto obligadas a abandonar sus hogares, lo que aumenta la presión en una región que está experimentando una de las mayores crisis de desplazamiento del mundo", ha advertido durante una rueda de prensa celebrada en la ciudad suiza de Ginebra.
Abunajela ha indicado que antes de la escalada, más de 19 millones de personas en Oriente Próximo estaban desplazadas a nivel interno por conflictos, violencia y desastres, con el mayor número de ellos en países como Sudán, Siria y Yemen, pero también en Irak y Libia.
"Una desescalada es esencial para proteger a los civiles, incluidos los migrantes y las personas desplazadas, y garantizar el respeto del Derecho Humanitario debe seguir siendo una prioridad para prevenir más sufrimiento humano", ha zanjado.
Las estimaciones de otra destacada ONG como es el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC, por sus siglas en inglés) son todavía más drásticas. Según las cifras de la organización, 300.000 personas ya han sido desplazadas tras las órdenes de evacuación masiva emitidas por Israel y el número total podría superar el millón.
"Más de 95.000 personas se encuentran actualmente alojadas en refugios colectivos, muchos de ellos escuelas públicas reconvertidas en alojamientos de emergencia improvisados", ha hecho saber la ONG en un coumunicado. Además, el NRC entiende que las órdenes de evacuación de Israel "plantean serias preocupaciones en virtud del Derecho Humanitario, que prohíbe el traslado forzoso de población civil".
El Ejército israelí inició bombardeos contra lo que describe como objetivos vinculados a Hezbolá en respuesta a los citados lanzamientos, a los que el grupo ha sumado nuevos disparos de proyectiles y drones desde entonces, sin que las autoridades de Israel hayan confirmado víctimas a causa de los mismos. Además, ha desplegado militares en el sur, en una nueva incursión terrestre en el país vecino.
Israel ya había lanzado durante los últimos meses decenas de bombardeos contra Líbano a pesar del alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024 argumentando que actúa contra actividades de Hezbolá y asegurando que, por ello, no viola el pacto, si bien tanto las autoridades libanesas como el grupo se han mostrado críticos con estas acciones, igualmente condenadas por Naciones Unidas.
El alto el fuego contemplaba que tanto Israel como Hezbolá debían retirar sus efectivos del sur de Líbano. Sin embargo, el Ejército israelí ha mantenido cinco puestos en el territorio de su país vecino, algo también criticado por Beirut y el grupo chií, que exigen el fin de este despliegue.