29 de febrero de 2020
 
Actualizado 20/04/2013 10:08:01 CET

Las autoridades no están obligadas a leerle los derechos a Dzhokhar si le consideran una amenaza para la seguridad

WASHINGTON, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

Las autoridades estadounidenses no están obligadas a leerle los derechos al sospechoso de participar en el atentado contra el Maratón de Boston, Dzhokhar Tsarnaev, que este viernes ha sido arrestado en la localidad de Watertown, en caso de que determinen que supone una grave amenaza para la seguridad pública.

Los derechos que han de reconocerse a todo detenido, recogidos en la ley Miranda, aluden al "derecho a guardar silencio", al "derecho de hablar con un abogado" o, en caso de no poder pagárselo, al derecho de que el Estado le costee uno y, por último, a la advertencia de que "cualquier cosa que diga puede y será usado en su contra ante un tribunal".

Esta ley promulgada por el Tribunal Supremo en 1966 solo exime de su aplicación a aquellos individuos o casos que representen un peligro o una gran preocupación para la seguridad nacional, según han informado varios medios estadounidenses.

El Gobierno de Barack Obama, además, introdujo una modificación en 2011 en la que amplía la duración límite de los interrogatorios que pueden realizarse sin que se reconozcan los derechos recogidos en la ley Miranda. Esta reforma fue reclamada por el Partido Republicano a fin de que presuntos terroristas no obtuvieran el derecho inmediato a un abogado y, así, las fuerzas de seguridad pudieran recabar información de forma más rápida.

De hecho, el senador republicano Lindsey Graham ha abogado por rehusar leerle a Dzhokhar Tsarnaev los derechos de la ley Miranda. "La última cosa que deberíamos hacer es leer al sospechoso de Boston los derechos de Miranda diciéndole que permanezca en silencio", ha escrito en su perfil en la red social Twitter.

PENA CAPITAL

La fiscal estadounidense Carmen Ortiz no ha descartado que puedan sentenciar a Dzhokhar Tsarnaev a la pena de muerte si así lo estima el tribunal en cuestión, según ha manifestado en una rueda de prensa posterior al arresto del sospechoso huido.

Ortiz ha enfatizado que queda por delante una investigación. "Para mí, el viaje continúa" para avanzar en esta "activa investigación" que, ha subrayado la fiscal.

En este sentido, Ortiz ha asegurado que tiene que evaluar "una tremenda cantidad de pruebas" halladas por la Policía y el FBI. Al respecto, el jefe policial de Boston, el superintendente Timothy Alben, ha incidido en que "quedan asuntos que aclarar" para determinar los cargos y la responsabilidad del menor de los hermanos chechenos en el atentado contra el Maratón de Boston.