RANGÚN 19 Jun. (EP/AP) -
La dirigente demócrata birmana Aung San Suu Kyi cumplió hoy 61 años en régimen de arresto domiciliario, coincidiendo con un reforzamiento de la seguridad alrededor de la casa por parte de la Junta Militar que gobierna al país.
La Policía bloqueó anoche la carretera que conduce a la residencia de Suu Kyi, en Rangún, según informó un vecino de la zona bajo anonimato. Decenas de guardias ocupan los accesos y se han levantado barreras y puestos de control cerca de la casa.
Suu Kyi ha pasado diez de los últimos 17 años en régimen de confinamiento, la mayoría del tiempo en su propio domicilio. La última detención se produjo en 2003, después de que una muchedumbre progubernamental atacara a una delegación de su partido, la Liga Nacional por la Democracia (LND), durante una gira política en el norte de Birmania. En un primer momento fue detenida por los militares y posteriormente le fue decretado un nuevo arresto domiliario.
Sometida a estrecha vigilancia, Suu Kyi no tiene permiso para contactar con el resto del mundo, aunque el pasado mes de mayo un representante de la ONU pudo visitarla. La activista fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 1991.
El pasado 27 de mayo, el Gobierno militar decidió prorrogar en un año el arresto domiciliario, pese a las esperanzas de que fuese liberada. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, y otros dirigentes internacionales habían abogado por su liberación.
La LND anunció hoy que celebrará su cumpleaños en la sede del partido, situada a pocos kilómetros de su casa. En pasados años, los simpatizantes de Suu Kyi lanzaron palomas al aire en homenaje y celebraron oraciones en la pagoda Shwedagon, de la capital.
La junta militar tomó el poder en 1988 tras aplastar un amplio movimiento por la democracia en Birmania. En 1990 los militares se negaron a otorgar el poder al partido de Suu Kyi, que había ganado las elecciones generales. Aung San Suu Kyi es hija del mártir por la independencia general Aung San, lo que ha contribuido a aumentar su popularidad.