Birmania- Al menos 127 activistas pro-democracia han muerto o desaparecido bajo custodia de la Junta o una vez liberados

Europa Press Internacional
Actualizado: lunes, 22 mayo 2006 18:47

BANGKOK 22 May. (EP/AP) -

Al menos 127 activistas pro-democracia han muerto o desaparecido bajo custodia de la Junta militar birmanao o poco después de ser puestos en libertad, la mayoría de ellos tras ser sometidos a torturas y malos tratos en las prisiones y centros de interrogatorio del país, según informó hoy un grupo opositor, la Asociación de Asistencia para los Prisioneros Políticos en Birmania (AAPP), con sede en Tailandia.

Según esta asociación, el informe será presentado ante el recién creado Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que está previsto que mantenga su primera reunión en Ginebra el 19 de junio. La asociación, formada por ex presos políticos que huyeron del país, afirma que 90 de los 127 murieron en prisión, ocho en centros de interrogatorio, cuatro en campos de trabajo y diez poco después de ser liberados, mientras que otros quince desaparecieron mientras estaban bajo custodia.

De acuerdo con la AAPP, probablemente hay más casos de muertes desde 1988, cuando la actual junta se hizo con el poder tras aplastar violentamente las manifestaciones en favor de la democracias encabezadas por la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi. "Actualmente hay 1.156 presos políticos en Birmania, todos ellos se enfrentan potencialmente a torturas y malos tratos, y posiblemente la muerte", afirma el informe, que precisa que algunos de los encarcelados y de las víctimas eran miembros de la Liga Nacional para la Democracia (LND) de Suu Kyi.

"En los centros de interrogatorio, las cárceles y los campos de trabajo de Birmania, la tortura es generalizada y sistemática. Las autoridades infligen deliberadamente abusos físicos, psicológicos y sexuales para degradar, provocando un grave sufrimiento", añade el documento.

El régimen militar ha negado reiteradamente las acusaciones de abusos de los Derechos Humanos. "No hay ninguna política o ninguna instrucción para torturar a presos políticos o a cualquier prisionero", decláro un responsable del Ministerio de Información birmano.

"Puede haber habido unos pocos casos de muertes en prisión pero la mayoría de ellos fallecieron por enfermedades que tenían antes de ser encarcelados. Las prisiones no son como casas pero se permite a los presos someterse a exámenes médicos y las autoridades les dan atención médica cuando así lo requieran", según este responsable.

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