El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken - NICOLAS LANDEMARD / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO
Esta sospecha de que la guerra pueda durar tanto radica en la creencia de que la posible gran ofensiva rusa que se espera en el este de Ucrania pueda llegar a prolongarse entre cuatro y seis meses, para después acabar en punto muerto.
Salvo que tenga ante sí una derrota militar, no se contempla que Putin vaya a dar su brazo a torcer. Esta idea de una guerra larga contrasta con las predicciones que se hicieron durante los primeros días cuando el presidente ruso lanzó una guerra relámpago con la que pretendía tomar Kiev lo antes posible.
Cuanto más dura la guerra, más profundo será el coste humanitario y complicada la salida de la crisis. Si bien estas mismas fuentes han remarcado que existe plena determinación en la comunidad internacional para brindar asistencia al pueblo ucraniano, han reconocido que se producirán importantes desafíos en lo que respecta al envío de armamento a medida que avance la guerra.