Bosnia entierra 27 años después a 86 musulmanes ejecutados por serbobosnios y lanzados por un barranco

Publicado 20/07/2019 15:07:36CET
Funeral masivo en Hambarine por 86 musulmanes bosnios ejecutados por serbobosnios
Funeral masivo en Hambarine por 86 musulmanes bosnios ejecutados por serbobosniosREUTERS / DADO RUVIC

Las víctimas eran prisioneros del campo de detención de Prijedor y fueron ejecutados después de que les dijeran que iban a liberarles

HAMBARINE (BOSNIA), 20 Jul. (Reuters/EP) -

Miles de familiares de la localidad de Hambarine, en el noroeste de Bosnia y Herzegovina, han asistido este sábado al entierro de 86 musulmanes bosnios que hace 27 años fueron ejecutados y lanzados por un barranco por policías serbobosnios en el primer año de la guerra en el país balcánico.

Las víctimas de la ejecución en masa eran principalmente prisioneros del campo de detención de Prijedor a los que los policías serbobosnios les dijeron que iban a ser liberados en un canje pero que finalmente acabaron ejecutados y lanzados desde un barranco en las montañas de Koricani, en el centro de Bosnia. Los agentes serbobosnios alinearon a los prisioneros, los fusilaron y lanzaron sus cuerpos por el barranco en agosto de 1992.

Situada junto a los cinco féretros con los restos de su padre, su hermano, dos primos y un tío en el cementerio de Kamicani, Jasna Elezovic ha contado que los cadáveres fueron encontrados en 2018. "Parece como si hubiera ocurrido ayer. La angustia sigue siendo la misma", relata a Reuters.

Solo una docena de hombres de un grupo de cerca de 200 sobrevivieron a la masacre, fingiendo estar muertos e incluso llegando a dejarse caer por el barranco, que tiene una profundidad de 100 metros. Los cadáveres de las víctimas fueron recuperados tras extraer unas rocas que los policías serbobosnios lanzaron para tratar de ocultar la masacre.

Once expolicías serbobosnios han sido condenados por esta matanza, incluido Darko Mrdja, que pasó encarcelado 17 años por sentencia del Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY). El resto de implicados fueron condenados por un tribunal de guerra bosnio.

El supuesto cerebro de la masacre, Simo Drljaca, el jefe de Policía de Prijedor, murió en un intercambio de disparos con fuerzas de la misión de la OTAN en 1997, cuando los militares aliados intentaban detenerle.

La región de Prijedor sufrió algunos de las acciones de mayor violencia y de limpieza étnica llevadas a cabo en 1992 por militares y policías serbobosnios contra los bosniacos y los bosniocroatas.

Las aldeas fueron arrasadas, miles de personas fueron trasladadas a campos de detención como Omarska y Kereteram, más de 300 bosnios no serbios fueron ejecutados y decenas de miles tuvieron que dejar sus hogares.

"Solo tenía doce años cuando los crímenes ocurrieron pero el trauma todavía persiste y es difícil afrontarlo", ha indicado Aida Garibovic, una mujer de 39 años que ha acudido a esta localidad del noroeste de Bosnia para enterrar a su tío junto a las tumbas de su padre y otros cinco familiares que murieron en el campo de Omarska.

Más de 20 años después del final de la guerra de Bosnia, que acabó con la vida de unas 100.000 personas, el país balcánico sigue todavía profundamente dividido, con una división política surgida de los Acuerdos de Dayton y basada en una entidad controlada por los bosniacos y los bosniocroatas, la Federación, y otra dominada por los serbobosnios, la Republika Srpska, además de un débil Gobierno central con una triple presidencia.

Como sucede con otros muchos temas de guerra en este país, el funeral masivo ha sido ignorado por los serbobosnios, que niegan que sus fuerzas fueran responsables de asesinatos masivos, expulsiones y detenciones de civiles y rechazan los veredictos de los tribunales de guerra nacionales e internacionales.

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