Bush reta a quienes critican su nueva estrategia en Irak a que propongan algo mejor

Actualizado 14/01/2007 1:02:04 CET

WASHINTON/BAGDAD, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

El que tenga una idea mejor, que lo diga. Este fue el reto que ayer lanzó el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, para defender su nueva estrategia en Irak. En su habitual discurso radiofónico semanal el mandatario estadounidense desafió a los legisladores escépticos -demócratas e incluso algunos republicanos- ante sus renovados planes en Irak a que propongan un plan propio para frenar la violencia en Bagdad, señalando que "oponerse a todo sin proponer nada es irresponsable".

En su mensaje, Bush reiteró los puntos más importantes de su discurso del miércoles por la noche a la nación. Dijo que los 21.500 soldados que se enviarán a Bagdad y la provincia de Anbar, base de al Qaeda, han cambiado la misión. "Tenemos una nueva estrategia con una nueva misión: ayudar a que la población esté a salvo, especialmente en Bagdad", sostuvo Bush que aseguró que el nuevo plan "coloca primero a los iraquíes".

El presidente pidió paciencia a los legisladores que interrogaron sin piedad a la secretaria de Estado Condoleezza Rice, el secretario de Defensa Robert Gates y el general Peter Pace, jefe del Estado Mayor Conjunto, cuando declararon ante el Congreso defendiendo el nuevo plan de Bush.

Los líderes de la oposición demócrata en la Cámara de Representantes y el Senado votarán dentro de unas semanas sobre la nueva política de Bush para solucionar la tremenda situación en Irak. Las resoluciones, que no son vinculantes, representarían una forma de mostrar su oposición a cualquier incremento de fuerzas, y forzarían a los republicanos a decidir si respaldan o no el plan del presidente.

LAS DUDAS DE HILLARY

Por su parte, la senadora demócrata estadounidense Hillary Rodham Clinton se desplazó ayer hasta la capital iraquí desde donde manifestó sus dudas de que el Gobierno iraquí cumpla sus promesas de instaurar la seguridad en Bagdad. Tras reunirse con funcionarios iraquíes y comandantes del ejército estadounidense, la senadora por Nueva York afirmó que no ha visto "que la población estadounidense o el Congreso crean en este momento que esta misión pueda tener éxito".

"No creo que el Gobierno iraquí vaya a hacer lo que ha prometido hacer, y esa es la preocupación que tenemos todos los que hemos escuchado antes estas promesas", apuntó para después señalar que "a falta de un compromiso que esté avalado por acciones del Gobierno iraquí, ¿por qué deberíamos creer en esto?, se preguntó en declaraciones a la ABC.

La senadora por Nueva York realizó la visita Bagdad en un momento estratégico, en medio de una fuerte oposición del Congreso, controlado por los demócratas, a los planes del presidente George W. Bush de enviar 21.500 soldados de refuerzo para frenar la violencia en el país.