ALMATY, 11 Dic. (Reuters/EP) -
Un guardia de frontera kazajo ha sido condenado este martes a cadena perpetua por el asesinato de catorce compañeros y un pastor en el mes de mayo, además de por robo, deserción y destrucción de la propiedad militar, según ha declarado a la agencia de noticias Reuters un portavoz del tribunal militar de Kazajistán que ha celebrado el juicio.
"Dada la ausencia de circunstancias atenuantes, la sentencia definitiva es que Chelaj Vladislav Valeryevich se pasará toda la vida en una cárcel de máxima seguridad", ha dicho el portavoz.
En su momento, los cadáveres fueron encontrados con heridas de balas en un remoto puesto fronterizo entre Kazajistán y China. El presidente de Kazajistán, Nursultan Nazarbayev, calificó en un primer momento los asesinatos como "un acto terrorista" y decidió supervisar personalmente la investigación.
Vladislav fue encontrado en un refugio de invierno de pastores. En su escondite se encontraron un ordenador robado, una pistola y dinero de los guardias muertos.
Meses antes de la celebración del juicio, Vladislav había confesado haber robado un fusil Kalashnikov de la sala de armas con la que mató al centinela y que había regresado a los cuarteles para matar al resto de sus compañeros de servicio y prenderle fuego a los edificios donde cometiera la matanza para borrar sus huellas. El pastor fue la última persona a la que asesinó.
En la fase previa al juicio, Vladislav se retractó y se negó a ayudar en la investigación. A su vez, intentó suicidarse en su celda de la prisión y una vez que el juicio dio comienzo en noviembre se negó hablar y trató de cortarse las venas en la sala. Sin embargo, un médico experto lo declaró sano tras ser sometido a exámenes psiquiátricos.
"Definitivamente recurriremos esta sentencia, no sólo en el Supremo, sino también en Naciones Unidas y otras organizaciones", declaró la madre de Vladislav , Svetlana Vashchenko, citada por la agencia de noticias Interfax. "Esta sentencia ha sido injusta", ha agregado.