El primer ministro de Canadá, Mark Carney - Europa Press/Contacto/Sean Kilpatrick
MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha lamentado este domingo que "muchas" de las "antiguas fortalezas" de su país que estaban basadas en "estrechos lazos" con Estados Unidos se han tornado "debilidades" a corregir por cuenta del giro en política comercial de la Administración de Donald Trump, destacadamente por los aranceles que ha impuesto.
"Muchas de nuestras antiguas fortalezas, basadas en nuestros estrechos lazos con Estados Unidos, se han convertido en debilidades, debilidades que debemos corregir", ha afirmado Carney en un discurso grabado de cerca de diez minutos en el que subraya que Washington "ha cambiado radicalmente su enfoque comercial, elevando sus aranceles a niveles no vistos desde la Gran Depresión".
En un vídeo difundido en redes en el que ha querido dirigirse a la sociedad canadiense para abordar los principales riesgos que enfrenta el país norteamericano, el mandatario ha subrayado que "la seguridad no se puede lograr ignorando lo obvio ni minimizando las amenazas muy reales" que afrontan los canadienses, por lo que ha prometido "hablar directamente y con regularidad sobre el plan" del Ejecutivo a este respecto.
Carney ha incidido así en una hoja de ruta con "grandes cambios estructurales en la economía canadiense", todos ellos diseñados para desarrollar un sistema "más fuerte a nivel nacional y menos dependiente de Estados Unidos", en línea con lo que el propio dirigente manifestó al calor de las elecciones parciales celebradas el pasado lunes, que le garantizaron a su Partido Liberal la mayoría en el Parlamento que hasta entonces se le escapaba por un solo escaño.
"Estamos forjando relaciones con otros países. Hemos firmado 20 nuevos acuerdos en cuatro continentes en menos de un año porque Canadá tiene lo que el mundo necesita", ha destacado el primer ministro acerca de este plan, citando sectores como la energía y la educación, y destacando a Ottawa como "un socio confiable en un mundo que dista mucho de serlo".
Asimismo, ha remarcado la inversión en seguridad y en la industria de defensa, ensalzando al tiempo "una nueva y ambiciosa misión para reconstruir, rearmar y reinvertir en las Fuerzas Armadas Canadienses, con el mayor aumento en la inversión en defensa en generaciones", que, ha asegurado, ha hecho aumentar en un 13% el reclutamiento militar.
"Esta es la primera vez desde la caída del Muro de Berlín que Canadá invertirá lo que nuestros aliados esperan y lo que necesitamos para nuestra defensa, y esto es solo el comienzo", ha afirmado antes de prometer que el plan del Gobierno que dirige "está cobrando impulso y dará resultados".
Sus palabras han llegado después de que el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, rechazando la idea de que el tiempo esté del lado de Ottawa en cuanto a las negociaciones entre ambos países, afirmara en un foro celebrado por el medio digital económico Semafor que Canadá "apesta" frente a la "economía de 30 billones de dólares (25,5 billones de euros)" estadounidense.
A renglón seguido, Lutnick criticó la decisión de Carney de negociar comercialmente con China: "¿Acaso cree que la economía china va a comprar sus productos? China es una economía totalmente orientada a la exportación", argumentó, calificando de "locura" resolver dichas negociaciones aceptando vehículos eléctricos chinos, en alusión al acuerdo entre Ottawa y Pekín.
Con base en este, el Gobierno canadiense permitirá la entrada de 49.000 vehículos eléctricos chinos a su mercado con un arancel del 6,1%, en lugar del 100% anterior, mientras que China reducirá los aranceles sobre la canola canadiense al 15% y eliminará los gravámenes sobre la harina de canola, las langostas, los cangrejos y los guisantes canadienses hasta, al menos, finales de 2026.