BEIJING 13 Dic. (EUROPA PRESS) -
Casi 1.800 ciudadanos de la ex colonia británica de Hong Kong, entre los que se encuentran diversas autoridades y políticos de la isla, han firmado una carta dirigida al actual jefe ejecutivo, Donald Tsang, demándandle que pida la excarcelación del periodista hongkonés Ching Cheong, cuyo estado de salud se ha deteriorado notablemente desde su entrada en prisión.
De acuerdo con el diario local 'South China Morning Post', entre la lista de peticionarios por la liberación de Ching, que fue acusado por Beijing de espiar para Taiwán, se encuentran miembros de los consejos ejecutivo y legislativo locales, representantes del Comité Electoral y diversos cargos públicos.
Los demandantes confían que Tsang defienda en su próximo viaje a Beijing, previsto para este mes, la liberación por razones de salud del periodista, que fue detenido en Guangzhou en abril de 2005 y condenado en noviembre a cinco años de cárcel, tras negársele una segunda audiencia.
El periodista hongkonés, que reside permanentemente en Singapur y posee un pasaporte británico del tipo 'British National Overseas' (BNO, pasaporte específico de los hongkoneses), había viajado a Guangzhou para conseguir algunos documentos relativos a un ex dirigente del Partido Comunista Chino, Zhao Ziyang, fallecido en enero de 2005 cuando se encontraba en arresto domiciliario por haber negociado con los manifestantes de la plaza de Tiananmen en 1989.
En mayo de 2005, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino anunció que Ching, corresponsal del diario de Singapur 'Straits Times', "admitió que, durante los últimos años, siguió instrucciones de servicios de inteligencia extranjeros" y que "en China se había dedicado a actividades de recogida de informaciones y había recibido importantes cantidades de dinero para sus gastos de espionaje".
Por otro lado, y también por motivos de salud, el ex periodista de la agencia oficial Xinhua Gao Qinrong, condenado a 13 años de cárcel por corrupción y proxenetismo, ha sido liberado a cinco años del cumplimiento de su condena.
Gao, que fue acusado después de denunciar la corrupción existente entre las autoridades de la provincia de Shanxi (noreste), declaró, tras darse a conocer la noticia, sentir una mezcla de sentimientos encontrados. "Estoy emocionado y feliz por poder ver a mi esposa y mi hija de nuevo después de ocho años. Pero, al mismo tiempo, me siento enfadado e indignado", manifestó.