Actualizado 12/06/2007 22:11 CET

China.- Un tribunal chino condena a trece personas por su participación en el incendio de un hospital en 2005

BEIJING, 12 Jun. (EP/AP) -

Un tribunal chino sentenció hoy a trece personas con penas de cárcel por el papel que jugaron en el incendio de un hospital que provocó 37 muertos y docenas de heridos, y que forzó que los pacientes saltaran del tercer piso del inmueble a temperaturas bajo cero, informó la agencia de noticias oficial Xinhua.

Las sentencias, que van de uno a cinco años, fueron tanto para funcionarios del Hospital Central de la Ciudad de Liaoyuan, como para personas que produjeron, vendieron e instalaron cables eléctricos de calidad deficiente, señalados como la causa del incendio.

El Ministerio de Salud de China calificó el incendio, que tuvo lugar el 15 de diciembre de 2005, como el desastre con más víctimas en una instalación médica china desde que el Gobierno comunista tomó el poder en 1949.

Xinhua explicó que la energía eléctrica se interrumpió el día del incendio y que Zhang Diankun, el electricista del hospital, restableció la luz sin revisar la causa del apagón. Después regresó al cuarto de la distribución eléctrica tras escuchar crujidos y encontró que los cables de electricidad estaban en llamas, por lo que salió corriendo del edificio para apagar el transformador, pero el incendio había comenzado a propagarse cuando regresó. Zhang fue sentenciado a seis años de prisión.

Los inculpados fueron acusados de negligencia en sus labores y de producir y vender material de calidad deficiente, según la agencia de noticias. Un juicio de dos días tuvo lugar el año pasado, pero los tribunales chinos frecuentemente se retrasan en publicar los veredictos en los casos de alto perfil para que funcionarios del Partido Comunista puedan revisarlos y aprobarlos.

Entre los sentenciados se encuentran el presidente y dos vicepresidentes del hospital, quienes recibieron uno, tres y cinco años de cárcel, informó Xinhua. Asimismo, dos jefes de los empleados que instalaron los cables defectuosos fueron sentenciados con seis y siete años.

Además, dos gerentes de la fábrica de cables recibieron prisión con remisión condicional con la posibilidad de salir bajo fianza, establecida entre 70.000 y 100.000 yuan (entre 6.800 y 9.800 euros aproximadamente), al igual que los vendedores de los productos defectuosos.