Correccional de Fort Leavenworth, Kansas, centro de máxima seguridad - Paul Hennessy / Zuma Press / Europa Press
WASHINGTON 7 Oct. (DPA/EP) -
Christa Pike, la mujer condenada a muerte por asesinato en primer grado de una compañera de clase en 1996 --cuando tenía 19 años-- y que fue hospitalizada hace más de una semana tras una ejecución fallida, sufre de una "gran confusión cognitiva", según ha informado su defensa un día después de despertarse.
El abogado Randy Spivey ha explicado además este miércoles en una rueda de prensa que su clienta, de 50 años, ha desarrollado neumonía y está siendo alimentada con asistencia, habida cuenta de que tiene un coágulo de sangre en un brazo y no puede mover ninguno de los dos.
Las primeras palabras de Pike tras despertarse la víspera en el hospital fueron "¿dónde estoy y quiénes sois?", ha agregado el letrado, si bien ha matizado de que era consciente del intento de ejecución y que estaba "enfadada".
El equipo legal entendió en la noche del lunes que Pike se encontraba en "muerte cerebral", por lo que recibió con sorpresa el despertar de la mujer al día siguiente.
Sus declaraciones llegan tras celebrarse este mismo miércoles una vista judicial en Nashville, donde la jueza I'Ashea Myles ha accedido a la solicitud de los abogados de Pike de conservar las pruebas relacionadas con el intento de ejecución de la semana pasada.
Luke Ihnen, otro de los letrados, ha defendido ante el tribunal que las pruebas podrían ser relevantes si su clienta tuviera que impugnar otro intento de ejecutarla en el futuro.
Pike ha recuperado la conciencia una semana después de sobrevivir a la inyección de dos dosis de pentobarbital prescritas según el protocolo de ejecución del estado de Tennessee, de acuerdo a sus autoridades.
El caso ha provocado la dimisión del jefe del Departamento Correccional de Tennessee, Frank Strada, y la suspensión de ejecuciones, reavivando asimismo las críticas hacia el estado por su gestión de las ejecuciones.
En mayo, tuvo que suspender la de Tony Carruthers después de que el personal médico no lograra establecer un acceso intravenoso, un proceso que duró más de una hora. Mark Fowler, el médico que participó en el intento de ejecución de Carruthers, también supervisó el intento de ejecución de Pike, ha recogido la cadena WSMV.