Israel ensalza un "día histórico" y da las gracias a De la Espriella por "mantener su promesa" de trasladar la legación
El Gobierno palestino condena el paso "en los términos más enérgicos" y reclama a Bogotá que "revierta" su decisión
MADRID, 14 (EUROPA PRESS)
El Gobierno de Colombia ha inaugurado este miércoles en Jerusalén su Embajada en Israel, una decisión que el ministro de Exteriores colombiano, Omar Bulla, ha descrito como "un paso decisivo para estrechar la hermandad" entre ambos países, a pesar de las críticas internacionales a la apertura de legaciones en la ciudad.
"Hoy, con la apertura de nuestra Embajada en Jerusalén, damos un paso decisivo para estrechar la hermandad y los vínculos entre nuestros pueblos", ha dicho Bulla durante el acto, en el que ha destacado que ambos países comparten "intereses comunes" en seguridad, economía y cultura, entre otros campos, según ha recogido el diario colombiano 'El Tiempo'.
"Las oportunidades de cooperación entre Colombia e Israel son muy amplias (...) y requieren un diálogo institucional sostenido y una sólida presencia diplomática", ha subrayado, después de que la cartera destacara el martes que la inauguración suponía "un paso fundamental para consolidar la presencia institucional colombiana en Israel, fortalecer los canales diplomáticos y ampliar las capacidades de atención consular para los ciudadanos".
Por su parte, el jefe de la diplomacia israelí, Gideon Saar, ha aplaudido el paso de Bogotá. "Es un día importante e histórico para las relaciones Israel y Colombia y para Jerusalén, nuestra capital", ha señalado en un mensaje en redes sociales en el que ha descrito a Bulla como un "amigo".
"Doy las gracias al presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien me dijo en Buenos Aires, mucho antes de que fuera elegido: 'Si soy elegido presidente de la República, trasladaré inmediatamente a Jerusalén la Embajada colombiana'. Hizo una promesa y la ha mantenido", ha relatado.
Así, Saar ha señalado que "es la décima Embajada abierta en Jerusalén" y ha destacado que desde que asumió el cargo hace menos de dos años "el número de Embajadas en Jerusalén se ha duplicado". "Habrá más, si Dios quiere, y pronto", ha apostillado el ministro de Exteriores israelí.
Hasta la fecha, sólo siete países habían abierto sus Embajadas en Jerusalén --Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Papúa Nueva Guinea, Paraguay, Fiyi y Nauru, a los que se suman las autoridades de Kosovo y la región semiautónoma somalí de Somalilandia--, una escueta lista a la que ahora se suma Colombia.
CRÍTICAS DEL GOBIERNO PALESTINO
En respuesta, el Gobierno palestino ha condenado "en los términos más enérgicos" la apertura de la Embajada colombiana "en la Jerusalén ocupada" y ha reclamado a Bogotá que "respete el 'statu quo' jurídico e histórico vigente" y "aplique las resoluciones internacionales, árabes e islámicas pertinentes".
El Ministerio de Exteriores palestino ha resaltado que considera esta medida como "una violación flagrante del Derecho Internacional y de las resoluciones pertinentes de Naciones Unidas", así como "una agresión contra el pueblo palestino y sus derechos nacionales justos y legítimos."
En este sentido, ha hecho hincapié en un comunicado publicado en redes sociales que "todas las medidas y decisiones destinadas a alterar el status jurídico e histórico de Jerusalén ocupada son nulas y carecen de efecto legal alguno", antes de resaltar que este tipo de pasos "alientan a las autoridades de ocupación a persistir en sus políticas coloniales y en sus intentos de imponer hechos consumados ilegales sobre el terreno".
La cartera ha pedido por ello a Colombia que "revierta esta medida", algo que sería "esencial para preservar las perspectivas de alcanzar una paz justa e integral, basada en el fin de la prolongada ocupación israelí y en hacer realidad la independencia del Estado de Palestina, con Jerusalén como su capital".
Por último, ha reclamado al resto de la comunidad internacional que "asuma sus responsabilidades a este respecto y trabaje para proteger los derechos inalienables del pueblo palestino", en línea con las resoluciones internacionales, incluidas "medidas políticas, diplomáticas, económicas y jurídicas contra cualquier Estado que abra o traslade su Embajada a Jerusalén".
La apertura de Embajadas en Jerusalén es motivo de crítica por parte de la Autoridad Palestina y el resto de grupos palestinos, ya que Jerusalén Este se encuentra ocupada desde la Guerra de los Seis Días de 1967. Es, de hecho, en la parte occidental de la ciudad donde Israel tiene la sede del Parlamento, el Tribunal Supremo y varios ministerios.
A pesar de que Israel considera a la ciudad como su capital unificada, la comunidad internacional --con contadas excepciones, incluido Estados Unidos-- no lo hace y la solución de dos Estados contempla un Estado palestino en las fronteras de 1967 con Jerusalén como capital compartida entre ambos países.