Archivo - Imagen de archivo de un lanzamiento realizado por las fuerzas iraníes. - Iranian Army Office/ZUMA Press W / DPA - Archivo
MADRID, 19 May. (EUROPA PRESS) -
El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) ha alertado este martes del recrudecimiento de la "campaña de represión" contra periodistas y medios de comunicación en países del golfo Pérsico a raíz de la ofensiva lanzada en febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán, la cual corre el peligro de "convertirse en permanente".
En un comunicado, el CPJ ha señalado que hay indicios de un aumento de los casos de detenciones, intimidaciones y acciones legales y económicas contra periodistas y medios de comunicación en la región, un aumento que supone una "amenaza significativa y poco conocida para la libertad de prensa en estos países, donde las libertades de estos profesionales ya se encontraban de por sí gravemente restringidas".
"Muchos de estos incidentes no se han hecho públicos ya que los periodistas y los medios temen nuevas represalias por parte de las autoridades. El CPJ advierte de que esto apunta a una represión cada vez mayor que está redefiniendo cómo se informa sobre la guerra de Irán", ha lamentado.
Así, ha apuntado a que si bien "las limitaciones a la información suelen ser justificables durante un conflicto activo para proteger los movimientos de tropas o permitir operaciones militares eficaces, las restricciones actuales van mucho más allá de las auténticas preocupaciones en materia de seguridad nacional".
"Estas nuevas medidas utilizan un lenguaje ambiguo para criminalizar la información que socava las narrativas estatales o la moral pública. Al actuar contra los periodistas no por revelar secretos sino por compartir información verificada y de dominio público, las autoridades están eludiendo las necesidades de seguridad tradicionales para imponer la conformidad ideológica", recoge el documento.
Asimismo, ha expresado que lo que se conoce públicamente es "solo la punta del iceberg". La directora regional de CPJ, Sara Qudá, ha señalado que "más allá de los casos que podemos confirmar públicamente, hay un número creciente de agresiones que no se denuncian, silenciadas por el miedo a nuevas represalias".
"Este clima de intimidación está obligando a los periodistas a la autocensura, ahogando el flujo de la verdad en su origen. No podemos permitir que esto se convierta en la norma. Los gobiernos deben actuar ahora para proteger la libertad de prensa, garantizar la rendición de cuentas y crear condiciones en las que los periodistas puedan informar sin miedo", ha apuntado.
PRECEDENTES HISTÓRICOS
Además, ha explicado que en el centro de esta crisis se encuentra un "escalofriante precedente histórico". "La preocupación es que estas restricciones de emergencia en tiempos de guerra no se desmantelen cuando cesen los combates. La historia demuestra que las leyes promulgadas durante las crisis --como el Estado de Seguridad Nacional de Bahréin de 2011, que estableció un marco legal de censura que persistió mucho después de que terminara la emergencia-- suelen sobrevivir a su propósito original, convirtiéndose en elementos permanentes utilizados para sofocar la disidencia en tiempos de paz", ha manifestado.
En países como Kuwait, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Qatar, las autoridades han recurrido a motivos similares para detener a periodistas y trabajadores de los medios de comunicación desde el inicio de la guerra, tal y como indica el texto.
"Estos casos implican sistemáticamente el castigo a personas y medios de comunicación por actividades periodísticas rutinarias, como fotografiar, filmar o publicar información sobre acontecimientos que tienen lugar a la vista del público", ha advertido.