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Archivo - El alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham - Martin Rickett/PA Wire/dpa - Archivo
MADRID 15 May. (EUROPA PRESS) -
La dimisión de Josh Simons, diputado británico de la circunscripción de Makerfield, ha abierto la puerta a que el alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, le dispute el liderazgo laborista al primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, tras la debacle en las elecciones locales del pasado 7 de mayo.
Mientras en las últimas horas surgían versiones contradictorias sobre el alcance del apoyo al ministro de Sanidad, Wes Streeting, entre los diputados laboristas, un nuevo desafío ha puesto entre las cuerdas al primer ministro con la dimisión de Simons, que ha dado este paso con el objetivo de que Burnham pueda "impulsar el cambio" en Reino Unido.
Burnham necesitará ahora la aprobación del máximo órgano de dirección laborista para presentarse como candidato en las elecciones parciales de la circunscripción de Makerfield para ganar un escaño en el Parlamento y, eventualmente, desafiar a Starmer.
"Se necesita un cambio mucho mayor a nivel nacional si se quiere que la vida cotidiana vuelva a ser asequible. Por eso, busco el apoyo de la gente para regresar al Parlamento: para llevar el cambio que hemos traído al Gran Mánchester a todo Reino Unido y hacer que la política funcione correctamente para la gente", expresó el alcalde en redes sociales en un mensaje difundido en la víspera.
Una vez obtenido el escaño --tarea que se antoja difícil debido al empuje del ultranacionalista Reform UK en la circunscripción de Makerfield--, Burnham tendrá que contar con el apoyo de al menos 81 diputados laboristas para forzar una elección dentro del Partido Laborista.
En paralelo, otro nombre ha salido en la quiniela: la ex vice primera ministra Angela Rayner, que ha logrado finalmente resolver sus asuntos fiscales, saldando una deuda de 40.000 libras esterlinas en impuestos por su domicilio en el barrio de Hove, en el sur de Inglaterra, tras su renuncia del cargo por este motivo.
La última crisis interna en Reino Unido llega después del desplome de los laboristas en los comicios locales en los que ganó terreno Reform UK, liderada por Nigel Farage, y se hicieron paso los Verdes en algunas circunscripciones en la capital, Londres.
Por el momento, Starmer se resiste a sus detractores y ha descartado dimitir, alegando que ese paso solo ahondaría el "caos" político en el país, pese a que en la última semana han dimitido al menos cuatro miembros de su Gobierno para forzar un cambio de liderazgo.