PUERTO PRÍNCIPE, 16 Feb. (EUROPA PRESS) -
René Préval fue proclamado oficialmente hoy presidente electo de Haití, el país más pobre de América. Préval, que en el pasado ya ejerció como primer ministro --bajo la presidencia de Jean-Bertrand Aristide-- y como jefe de Estado, fue el candidato más votado en los comicios del pasado 7 de febrero, al frente del partido La Esperanza. La declaración de su victoria se produce tras la decisión del Gobierno provisional y del Consejo Electoral de sustraer los votos en blanco del escrutinio final, en medio de las protestas de los partidarios de Préval para denunciar el "fraude masivo" que a punto estuvo de impedirle la victoria en la primera vuelta.
Hacia la una y media de la madrugada, según horario local, la Comisión Electoral anunció que Préval había conseguido el 51,15 por ciento de los votos, lo que le otorgaba la victoria sin necesidad de acudir a una segunda vuelta. "Hemos llegado a un acuerdo para solucionar el problema, declaró el presidente del Consejo Electoral Provisional, Max Mathurin. "Estamos tremendamente satisfechos por haber solventado una situación verdaderamente difícil", añadió.
"René García Préval ha obtenido el 51,15 por ciento de los votos con el recuento del 96 por ciento de los votos y ha sido proclamado vencedor", prosiguió Mathurin, quien añadió que el Consejo decidió "prorratear los votos en blanco en favor de los candidatos a la hora de compilar los resultados". "Reconocemos la decisión final del Consejo y celebramos la elección del señor René Préval como presidente de la República de Haití", afirmó por su parte el primer ministro, Gerard Latortue.
ACUSACIONES DE FRAUDE
La proclamación de los resultados ha puesto fin a varios días de incertidumbre marcados por las acusaciones de fraude en el escrutinio de los votos. El recuento efectuado hasta el pasado 13 de febrero daba la victoria a Préval con un 48,76 por ciento de votos, frente al también ex presidente Leslie Manigat, de Agrupación de los Demócratas Nacionales Progresistas (RDNP), con el 11,83 por ciento. Estos resultados obligaban a una segunda vuelta, lo cual, en medio de tantas y tan consistentes acusaciones de los candidatos de Préval, no podía sino incrementar la tensión.
En un intento por parar la crisis, el primer ministro en funciones ordenó la revisión de los resultados electorales para investigar el posible amaño en el proceso electoral. La orden tuvo lugar horas después de que el propio Préval proclamara que las elecciones habían sido manipuladas mediante "un fraude masivo" y que impugnaría los resultados si se le negaba la victoria en la primera vuelta.
La tensión subió sobremanera hace un par de días, tras el descubrimiento de miles de votos, la mayoría de ellos favorables a Préval, que habían sido abandonados en un basurero. En estas circunstancias, Marco Aurelio García, consejero de Asuntos Internacionales del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, propuso ayer que se buscase una solución que, respetando la legalidad, sancionase la victoria de Préval.
Al final, y para salir del paso, el Gobierno provisional de Haití y el Consejo Electoral elaboraron un plan para declarar ganador de las elecciones al candidato de La Esperanza mediante la sustracción de los votos en blanco del recuento total de votos. Tras conocer la noticia, cientos de haitianos salieron a las calles para celebrarlo, sobre todo en Cité Soleil, el barrio más pobre de Puerto Príncipe.
Por su parte, el embajador chileno Juan Gabriel Valdés, jefe de la misión de estabilización de Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), expresó hoy "el respeto" del organismo por la decisión del Consejo Electoral de ratificar como presidente a René Preval y señaló que "nadie puede dudar de que el pueblo haitiano ha hablado".
"Creo que la decisión del Consejo Electoral es sabia y nos parece que le va a dar un gobierno estable al país", explicó en declaraciones a la cadena de radio chilena Radio Cooperativa.
DEL EXILIO AL GOBIERNO
Préval, un ingeniero agrónomo de 63 años, fue primer ministro y ministro del Interior y Defensa durante el primer Gobierno de Aristide en 1991, y presidente de la República por elección democrática entre 1996 y 2001.
Hijo de un ministro de Agricultura, René Préval se formó en Bélgica, país al que se trasladó su familia en 1963 huyendo de la dictadura de Francois Duvalier. En la primera mitad de los años setenta vivió en Estados Unidos y en 1975 regresó a su país para regentar una panadería.
Entró en la política en 1986, pocos meses antes de la caída de Jean-Claude Duvalier y de la mano del entonces sacerdote salesiano Aristide. Desde entonces, entre otras labores políticas, presidió el comité que investigó las desapariciones durante el régimen dictatorial y empezó a militar en Lavalás, coalición que llevó a la presidencia del país a Aristide tras su victoria en las elecciones de diciembre de 1990. En 1991 fue nombrado primer ministro, cargo que compatibilizó con las carteras de Interior y Defensa.
Tras el golpe de Estado del 30 de septiembre de 1991 encabezado por el entonces general jefe de las Fuerzas Armadas, Raoul Cédras, Préval se refugió durante varios meses en la residencia oficial del embajador de Francia. El 13 de febrero de 1993 se trasladó a México, donde obtuvo el estatus de asilado político. Al año siguiente, Aristide volvió a la Presidencia de Haití, tras una fuerte presión internacional.
LA PRESIDENCIA
En 1995, Préval se presentó a las elecciones presidenciales al frente de la Organización Política Lavalás (OPL), que ganó con el 87,9 por ciento de los votos. Asumió la Presidencia el 7 de febrero de 1996, no sin que algunos observadores internacionales vieran en él a un "un hombre de paja" de Aristide, quien no pudo seguir en el cargo por mandato constitucional.
Aristide recuperó el poder al término del mandato de Préval, hasta que fue depuesto en febrero de 2004 tras una revuelta armada liderada por antiguos represores de la época de Cédras y que, según el propio Aristide, fue instigada por Estados Unidos y Francia, países a los que acusó de secuestrarlo y expulsarlo a la República Centroafricana. En ese mismo año Aristide se exilió en Jamaica y en 2005 decidió exiliarse en Sudáfrica.
Desde entonces, el país está administrado por Naciones Unidas. En este periodo, antes de volver a la política, Préval se dedicó a la fabricación y exportación de muebles de bambú, no sin recibir, desde su exilio sudafricano, la bendición expresa de su antiguo mentor para recuperar la Presidencia del país, tal como finalmente ha sucedido.