EEUU asesta un nuevo golpe a las relaciones con los palestinos con el cierre de su Consulado en Jerusalén

Señal de la embajada de Estados Unidos en Jerusalén
REUTERS / RONEN ZVULUN - Archivo
Actualizado 03/03/2019 15:52:27 CET

La delegación, línea directa con la AP, cerrará sus puertas este lunes tras 175 años de existencia para pasar a formar parte de la Embajada en Israel

   JERUSALÉN, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El cierre del consulado general de Estados Unidos en Jerusalén, que se hará efectivo este lunes, supone el corte de una de las últimas líneas de comunicación directa entre Washington y la Autoridad Palestina y de una de las instituciones estadounidenses más antiguas de la región, con 175 años de historia.

   Cierra así la que se considera como la oficina de representación 'de facto' de Estados Unidos ante los palestinas, una misión abierta en 1844, situada en el centro de Jerusalén, que ahora se verá reducida a la llamada Unidad de Asuntos Palestinos, a las órdenes de la Embajada norteamericana en Israel, recientemente trasladada desde Tel Aviv, y símbolo de la política antipalestina de la administración dirigida por el presidente norteamericano, Donald Trump.

   Con el cierre del consulado se marcha la "embajadora" oficiosa, Karen Sasahara, sin sustituto a la vista. El nuevo responsable de la Unidad de Asuntos Palestinos responderá directamente ante el embajador David Friedman, defensor de la expansión territorial israelí y oponente ideológico de los palestinos.

   Esto sucede, según informa la National Public Radio (NPR) con la oposición de al menos un alto cargo diplomático norteamericano -- bajo condición de anonimato --, que ya ha trasladado su disconformidad al Departamento de Estado a través de un cable en el que destaca la ruptura histórica de la línea diplomática norteamericana.

DETERIORO TOTAL DE LAS RELACIONES

   Como explica el ex consul general de Estados Unidos en Jerusalén, Ed Abington, a la NPR, "la capacidad de Estados Unidos para hablar con los palestinos acaba de quedar gravemente deteriorada", en un paso más para la disociación completa entre ambos, que se suma al traslado de la Embajada o al cese de la financiación a la Agencia de la ONU para los refugiados palestinos.

   "Estamos mandando a los palestinos un mensaje muy claro: no sois una clase de gente que se merezca un trato directo con nosotros", añade la ex diplomática Lara Friedman. "Solo sois una minoría y un subconjunto dentro de nuestras relaciones con Israel", añade.

   Ahora, Estados Unidos se queda sin ojos ni oídos que informen directamente de la situación en Jerusalén Este, Gaza y Cisjordania, epicentros del conflicto palestino-israelí. Todos los cables pasarán por manos del embajador -- designado por el actual asesor de la Casa Blanca para Oriente Próximo, Jared Kushner, yerno de Trump, a quienes los servicios de Inteligencia consideran incapacitado para desarrollar una tarea de esta envergadura--, quien podrá censurarlos a su gusto.

   Responsables diplomáticos de la anterior administración, dirigida por Barack Obama, aceptan en parte el cierre por las complicaciones que aparecían al tener dos líneas diplomáticas -- Embajada y Consulado -- pero también entienden que "se va a percibir como la desmantelación de la figura de Estados Unidos como mediador de un proceso de paz hacia la creación de dos estados (israelí y palestino)" viviendo juntos, en relativa concordia, según el ex asesor Scott Lasensky.

Contador