ALLENTOWN (ESTADOS UNIDOS) 28 (EP/AP)
Más de 200.000 personas han recibido órdenes de evacuar sus casas en el noreste de Pensilvania tras la crecida del río Susquehana, tras los diluvios sin precedentes que ya han matado al menos a 10 personas.
Además de los residentes que están siendo evacuados en las inmediaciones de la localidad de Wilkes-Barre en Pensilvania, miles de personas han recibido órdenes de abandonar sus casas en Nueva Jersey, Nueva York y Maryland. Por toda la región, helicópteros de rescate recogen a los habitantes de los tejados de sus casas mientras los ríos desbordados y las aguas arrasan con todos a su paso.
Wilkes-Barre, ciudad que ya fue devastada por las inundaciones en 1972 por el huracán Agnes, está ahora protegida por diques, pero las autoridades han informado de que se esperan crecidas del río por encima de los muros de 12,3 metros de alto. Además, las autoridades han mostrado su preocupación por la estabilidad de los diques, porque el agua va a presionar durante al menos 48 horas.