Publicado 18/06/2020 16:21:58 +02:00CET

EEUU denuncia que la implicación militar de Rusia "incrementa la violencia y retrasa una solución política" en Libia

Fotografía del Mando África de EEUU (AFRICOM) denunciando la presencia de aviones rusos en Libia
Fotografía del Mando África de EEUU (AFRICOM) denunciando la presencia de aviones rusos en Libia - COURTESY PHOTO US AFRICA COMMAND (AFRICOM)

MADRID, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Ejército de Estados Unidos ha publicado este jueves "nuevas pruebas sobre la actividad de aparatos rusos" en Libia y ha recalcado que el papel de Moscú en el conflicto "incrementa la violencia y retrasa una solución política".

"Rusia sigue empujando para lograr una huella estratégica en el flanco sur de la OTAN a costa de las vidas de libios inocentes", ha dicho el director de operaciones del Mando África de Estados Unidos (AFRICOM), Bradford Gering, a través de un comunicado.

El AFRICOM afirmó a finales de mayo que al menos catorce MiG-29 y varios Su-24 habían viajado de Rusia a Siria, donde sus marcas fueron pintadas para camuflar su origen ruso antes de volar a Libia, en lo que habría supuesto una violación del embargo de armas impuesto por Naciones Unidas.

El Ejército estadounidense ha manifestado este jueves que los aparatos rusos enviados al país africano "están volando de forma activa" en Libia y están siendo usadas para "apoyar a compañías militares privadas respaldadas por el Gobierno ruso".

Así, ha resaltado que tiene "pruebas fotográficas" de aviones rusos despegando de la base de Al Jufra, así como de otro aparato "operando en los alrededores" de la ciudad de Sirte, situada al este de la capital, Trípoli.

"Sabemos que estos aviones de combate no estaban en Libia y están siendo reparados. Claramente llegaron desde Rusia. No llegaron de ningún otro país", ha sostenido el portavoz del AFRICOM, Chris Karns.

En otro orden de cosas, Gering ha hecho hincapié en que "existe la preocupación de que estos aparatos rusos estén siendo pilotados por mercenarios sin experiencia que no se ceñirán a las leyes internacionales, especialmente a las leyes tradicionales de conflicto armado". "Si esto es cierto y hay bombardeos, las vidas civiles están en riesgo", ha añadido.

Estados Unidos ha manifestado además que Rusia es el principal exportador de armas en África y "sigue beneficiándose de la violencia y la inestabilidad en el continente", al tiempo que ha apuntado que el Grupo Wagner, propiedad de un aliado del presidente ruso, Vladimir Putin, está activo en 16 países africanos, con cerca de 2.000 de ellos desplegados en Libia.

"Rusia ha presentado de forma incansable una narrativa de negativas poco plausibles a los medios. Es difícil negar los hechos", ha recalcado Karns, quien ha incidido en que "la interferencia de Rusia y el enmascaramiento de su actividad en Libia es visible y retrasa los progresos que merece el pueblo de Libia".

El comunicado del AFRICOM ha llegado un día después de que el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, abogara por una mayor implicación de Estados Unidos en Libia para impulsar un proceso de paz que ponga fin al conflicto, después de que las partes acordaran reiniciar sus contactos a nivel militar para intentar lograr un alto el fuego.

Las partes en conflicto han iniciado su participación en las conversaciones entre sus delegaciones militares para intentar pactar un alto el fuego, según informó el 10 de junio la Misión de Apoyo de Naciones Unidas en Libia (UNSMIL), sin que por el momento hayan alcanzado un acuerdo.

LA ONU PIDE EL FIN DE USO DE MERCENARIOS

Por su parte, expertos de la ONU pidieron el miércoles que las partes en conflicto en Libia dejen de "reclutar, financiar y desplegar" a mercenarios y que los crímenes cometidos por estos elementos en el marco de la guerra sean investigados.

"Es una violación del embargo de armas impuesto por el Consejo de Seguridad de la ONU, que incluye una prohibición a la entrega de mercenarios armados, así como de la Convención Internacional contra el Reclutamiento, Uso, Financiación y Entrenamiento, de la que Libia es parte", afirmó el presidente del grupo de trabajo, Chris Kwaja.

Así, el grupo destacó que tanto el Gobierno de unidad como las fuerzas leales a Jalifa Haftar, que lanzaron en abril de 2019 una ofensiva contra la capital, Trípoli, han recurrido a mercenarios de otros países para respaldar sus operaciones militares.

El grupo apuntó concretamente a las acusaciones contra Turquía por el reclutamiento y envío de rebeldes sirios --a los que apoya en su lucha contra el Gobierno de Damasco-- e incidió en que "estos combatientes fueron reclutados entre facciones afiliadas al Ejército Nacional Sirio y han sido acusadas de graves abusos de los Derechos Humanos en Siria".

El grupo resaltó además que existen informes que apuntan a que combatientes sirios están combatiendo en las filas de ambas partes, sin dar más detalles al respecto, antes de señalar también a la participación de mercenarios del Grupo Wagner en apoyo a Haftar.

LA INJERENCIA INTERNACIONAL

El conflicto que estalló en Libia a raíz de la ofensiva contra la capital por parte de Haftar, respaldado por las autoridades asentadas en el este del país, ha derivado en una importante internacionalización del conflicto, con distintos países apoyando a las partes enfrentadas.

Haftar logró importantes avances en un primer momento gracias al apoyo principalmente de Egipto y Emiratos Árabes Unidos (EAU), si bien las líneas de frente quedaron fijadas semanas después, lo que derivó en un conflicto de desgaste a través de ataques con artillería contra la ciudad.

Posteriormente, Moscú se implicó en el conflicto a través del Grupo Wagner con el aparente objetivo de reforzar su posición en el flanco sur del mar Mediterráneo, lo que derivó en la entrada en escena de Turquía, que envió militares y rebeldes sirios al país para apoyar al Gobierno de unidad.

Este impulso desde Ankara, que firmó a finales de 2019 un acuerdo de cooperación militar y para demarcar la frontera marítima, ha cambiado las tornas sobre el terreno y ha permitido avances al Gobierno de unidad, que ha forzado en las últimas semanas a replegarse a las fuerzas de Haftar.

Naciones Unidas ha denunciado en numerosas ocasiones durante el conflicto la injerencia de actores extranjeros --no limitados a los principales apoyos a las partes-- y ha pedido un proceso de conversaciones intralibio que derive en un acuerdo de paz, así como la retirada de las fuerzas extranjeras del país africano.

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