MADRID, 6 (EUROPA PRESS)
Estados Unidos e Irán han concluido este viernes conversaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní en la capital de Omán, Mascate, y han llegado a un principio de acuerdo para mantener más contactos futuros, tras unas conversaciones que Mascate ha calificado de "muy serias".
Fuentes oficiales iraníes han confirmado en declaraciones concedidas a Europa Press la conclusión de los contactos indirectos en la capital de Omán, aunque han indicado que "no necesariamente" las negociaciones seguirán en los próximos días.
En un comunicado tras las negociaciones indirectas, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha calificado la iniciativa en Mascate de "buen comienzo" y ha apuntado a un acuerdo "casi total" para continuar las negociaciones. "Se decidió que estas seguirían adelante, pero determinaremos el momento, la modalidad y la fecha en las próximas consultas que se llevarán a cabo a través del ministro de Exteriores de Omán", ha explicado.
Los nuevos contactos dependen de las consultas que hagan las partes con sus respectivas capitales, ha detallado el ministro iraní, quien ha valorado la ronda de conversaciones como "intensa y prolongada", tras prolongarse durante casi ocho horas de forma indirecta con la mediación del ministro de Exteriores de Omán, Badr al Busaidi.
"Después de mucho tiempo sin dialogar, se transmitieron mutuamente nuestros puntos de vista y nuestras preocupaciones. Nuestros intereses y los derechos del pueblo iraní, así como todos los asuntos que debían plantearse", ha señalado, al tiempo que ha destacado el ambiente "muy positivo" en el que la delegación de la República Islámica ha escuchado "las opiniones" de la parte norteamericana.
Así ha apuntado a que esta primera toma de contacto puede llevar a "comenzar nuevamente un proceso de diálogo". Aragchi ha hecho referencia a los ataques estadounidenses contra instalaciones nucleares del pasado mes de junio para insistir en que hay una "enorme desconfianza" que "sumada a la desconfianza previa" resulta un desafío para dar pasos en las conversaciones.
"Primero debemos superar este clima de desconfianza para luego poder diseñar un marco para un nuevo diálogo que pueda servir a los intereses del pueblo iraní", ha establecido tras la cita en Omán, que ha señalado como un comienzo para llegar a acuerdos. "Si el mismo proceso y las mismas posturas continúan del otro lado, podremos llegar a un marco acordado para las conversaciones y los temas que se planteen en las próximas reuniones. Depende de la otra parte y, por supuesto, de las decisiones que se tomen en Teherán", ha resumido.
Por el momento la delegación estadounidense, encabezada por el enviado especial, Steve Witkoff, no ha informado sobre la larga jornada de actividad diplomática en Mascate.
Por su parte, el país mediador, Omán, ha calificado de conversaciones "muy serias" las mantenidas entre las delegaciones iraní y estadounidense. "Fueron útiles para aclarar el pensamiento tanto iraní como estadounidense e identificar áreas de posible avance", ha valorado Al Busaidi en un mensaje en redes sociales.
El ministro de Exteriores omaní ha indicado que el objetivo de Mascate es repetir la reunión "a su debido tiempo", y "que los resultados sean examinados cuidadosamente en Teherán y Washington".
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, dio instrucciones el martes para negociar con Estados Unidos, siempre y cuando las conversaciones tuvieran lugar en "un contexto propicio" y "libre de amenazas y expectativas irrazonables", una referencia a la negativa de Teherán a que el diálogo incluya puntos al margen de su programa nuclear, incluido su programa balístico o sus políticas internasm tak y como exige Washington. Posteriormente, ambas partes confirmaron que el encuentro tendría lugar este viernes en Omán.
Trump, que en un inicio amenazó con una intervención militar por la represión de las últimas protestas en Irán, giró posteriormente a enmarcar sus advertencias con el programa nuclear iraní, que Teherán mantiene que tiene únicamente fines pacíficos y que sufrió un duro golpe con los bombardeos israelíes y estadounidenses en junio de 2025, que dejaron más de 1.100 muertos en el país asiático.