WASHINGTON 15 Ago. (Reuters/EP) -
Estados Unidos sopesa cancelar las prácticas militares que con carácter bianual lleva a cabo con Egipto, después de los enfrentamientos de este miércoles entre las fuerzas de seguridad egipcias y los seguidores del ex presidente Mohamed Mursi.
Según ha informado una fuente estadounidense, los 'número dos' de todas las agencias de seguridad de Estados Unidos han estudiado esta posibilidad en la reunión que han celebrado hoy, a raíz de los últimos acontecimientos en el país árabe.
Por su parte, la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, ha anunciado que, aunque Estados Unidos no ha cambiado su postura en relación a Egipto, a pesar de los disturbios de hoy, está revisando todos sus vínculos bilaterales, "incluida la ayuda".
Estados Unidos proporciona anualmente a Egipto 1.550 millones de dólares (unos 1.170 millones de euros) en ayuda, de los cuales la mayor parte va a parar a manos de las Fuerzas Armadas.
A primera hora de la mañana, las fuerzas de seguridad han comenzado el desalojo de los principales campamentos pro Mursi en El Cairo, dando lugar a un fuerte enfrentamiento con los manifestantes islamistas que ha dejado cientos de fallecidos, heridos y detenidos.
Los disturbios se han extendido rápidamente a otras ciudades egipcias. En Menia, los choques entre uniformados e islamistas se han cobrado la vida de 41 personas, mientras que en Fayum han dejado 35 fallecidos, en Ismailia 15 y en Alejandría 10.
El último balance proporcionado por las autoridades egipcias habla de 235 fallecidos en todo el país, aunque Hermanos Musulmanes ha elevado la cifra a 2.000. Además, hay otras 2.000 personas heridas, de acuerdo con los datos oficiales.
En este contexto, el Gobierno ha decretado el estado de emergencia en todo el país durante un mes y ha ordenado un toque de queda nocturno --de siete de la tarde a seis de la mañana-- en once provincias, incluidas las principales ciudades, para tratar de contener la violencia.