CARACAS, 30 Mar. (EP/AP) -
El embajador estadounidense William Brownfield admitió el miércoles que existen marcadas diferencias políticas entre Venezuela y Estados Unidos, pero aclaró que eso no es una excusa para desechar el diálogo constructivo y enfocar la relación en los insultos.
Brownfield comentó que las palabras lacerantes que el mandatario venezolano Hugo Chávez a menudo usa para describir a su colega estadounidense George W. Bush, no ayudan a aliviar las tensas relaciones entre los gobiernos de Washington y Caracas.
"Estas diferencias no van a desaparecer en los próximos días, semanas o meses", afirmó el embajador.
"Ojalá, que en el futuro, nosotros podamos expresar nuestras diferencias y discrepancias de una manera que no incluya palabras retóricas como 'burro, borracho, asesino, demente, terrorista, nefasto"', indicó el diplomático.
"En mi opinión, palabras así no contribuyen al entendimiento mutuo y ojalá se pueda expresar las diferencias sin quizás entrar en palabras tan fuertes como estas", insistió.
Particularmente en las dos últimas semanas, el presidente venezolano, en sus casi diarias alocuciones, no deja pasar una oportunidad para desatar una avalancha de fuertes insultos contra Bush.
En uno de las más recientes ediciones de su programa dominical de radio y televisión, Chávez llamó al mandatario estadounidense "burro" y "borracho", justo pocos días después que la Casa Blanca lo etiquetó como un demagogo.
El informe, denominado Estrategia para la Seguridad Nacional 2006, destacó que "en Venezuela, un demagogo inundado de dinero del petróleo está socavando la democracia y tratando de desestabilizar la región". El mandatario venezolano le dijo a Bush: "Tu no sabes mucho de historia".
"Eres un ignorante, eres un burro", agregó y provocó los aplausos del auditorio en el estado sureño de Apure, a unos 300 kilómetros al suroeste de la capital.
Chávez catalogó a Bush de "cobarde". "¿Por qué no te vas a Irak a comandar las fuerzas armadas?", desafió, y aseguró que era "más fácil" dirigir las acciones a distancia. "Asesino", "genocida", "alcohólico", "borracho", "inmoral", "enfermo psicológicamente", "ridículo", agregó. "Estás pensado en echarme de aquí", reclamó Chávez al mandatario estadounidense.
Las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos han enfrentado varios momentos de tensión, caracterizados por mutuas recriminaciones, durante los casi siete años de mandato de Chávez.
Los estrechos vínculos del presidente venezolano con el gobernante cubano Fidel Castro, y sus frecuentes críticas a la política exterior y las propuestas de libre mercado apoyadas por Washington, han avivado la diatriba entre ambos países.
Chávez, por su parte, también ha denunciado varios planes de magnicidio y complots promovidos supuestamente por Estados Unidos para derrocarlo. Estados Unidos rechaza las alegaciones.