Archivo - Las banderas de Israel y Estados Unidos ondean juntas durante una concentración pública en Israel, como símbolo de solidaridad y valores compartidos. - Europa Press/Contacto/Paulina Patimer
MADRID 3 May. (EUROPA PRESS) -
El Ejército israelí ha reconocido este sábado haber dañado parte de la infraestructura de un convento católico ubicado en el sur de Líbano, pero ha negado haberlo "demolido", justificando que el ataque contra el espacio religioso respondía a la ofensiva dirigida contra la milicia chií Hezbolá, que --han asegurado-- usaba el complejo como base para lanzar cohetes.
Según las fuerzas israelíes, durante las operaciones en la aldea fronteriza de Yaroun, causaron daños a una estructura que "no ofrecía señales externas que indicasen que se trataba de un edificio religioso". "Las Fuerzas de Defensa de Israel se preocupan por destruir únicamente la infraestructura terrorista y no tienen intención de dañar edificios religiosos", ha añadido el Ejército en un comunicado.
Tras la condena por parte de las autoridades religiosas, Israel ha querido justificar su acción y ha afirmado que el grupo armado Hezbolá operaba desde dentro del convento para lanzar cohetes "en múltiples ocasiones" durante el transcurso de la ofensiva, "razón por la cual las fuerzas (israelíes) operaron allí, con el objetivo de destruir la infraestructura terrorista de la organización".
Así las cosas, el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí ha expresado que "las afirmaciones de que el convento en Yaroun haya sido demolido" es falso, y ha afirmado que el lugar se encuentra "intacto" y "seguro".
Las autoridades de Líbano han informado este sábado de que la cifra de víctimas por ataques de Israel desde el 2 de marzo supera ya los 2.650 muertos y los 8.100 heridos, pese al alto en fuego en vigor prorrogado la semana pasada en el marco de las negociaciones entre los dos países para poner fin a los enfrentamientos con el partido-milicia chií Hezbolá.
El Ministerio de Sanidad libanés ha indicado en un comunicado recogido por la agencia de noticias NNA que 2.656 personas han muerto mientras que 8.183 han resultado heridas a causa de estos bombardeos efectuados por el Ejército israelí en esta última ofensiva, reactivada por la respuesta de Hezbolá a los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán iniciados el pasado 28 de febrero.