PONTEVEDRA, 19 Jul. (EUROPA PRESS) -
Familiares de los marineros de los arrastreros gallegos 'Arosa 15', 'Arosa 9' y 'Arosa 12' apresados por Noruega lamentaron hoy que a los tripulantes no se les está prestando "suficiente atención" ya que denunciaron que ni el consulado ni el representante que el Ministerio de Pesca ha trasladado a Noruega "hablaron con ellos para saber si necesitaban algo".
Asimismo, exigieron que un representantes del Ministerio de Pesca se traslade "urgentemente" a Pontevedra para facilitarles información respecto a lo sucedido, y el estado en que se encuentran los marineros con los que, en muchos casos, no han podido contactar personalmente.
Se trata unos 70 marineros de los diferentes municipios pontevedreses de O Morrazo y coruñeses de O Barbanza, las zonas de Galicia tradicionalmente vinculadas con la pesca del bacalao, según explicó el secretario xeral de CIG-MAR, Xabier Aboy.
La decisión de exigir explicaciones de la Administración se adoptó en el transcurso de una asamblea convocada por el sindicato nacionalista, en la que tras analizar la situación los familiares de los marineros acabaron denunciando que sólo reciben información a través de la prensa.
"FUE UN ABORDAJE"
Por su parte, el secretario xeral de CIG-MAR, Xabier Aboy, denunció que los apresamientos de estos arrastreros se realizó de una forma "absolutamente irregular" y anunció que probablemente mañana se realizará alguna movilización que no concretó.
"Esto fue un abordaje al estilo Canadá, con 20 personas uniformadas y armadas con metralletas que en zodiacs asaltaron de noche nuestros barcos", denunció Aboy.
"Esto no se puede consentir", aseveró, al tiempo que rechazó que se utilicen "diferentes varas de medir" de manera que "siempre son los barcos gallegos los que salen perjudicados, mientras que los rusos pescan allí en manadas y no pasa nada", censuró.
ADMITEN "PECADITOS"
El sindicalista admitió que puede haber "pecaditos" que se puedan atribuir a estos barcos, pero aseguró que no han cometido "ninguna ilegalidad que justifique el apresamiento de que fueron objeto, tipo película del oeste".
En su opinión no están en juego "cuatro bacalaos más o menos", sino el hecho de que "se quiere echar a estos barcos de una zona en la que son testigos incómodos porque allí está la mayor reserva mundial de petróleo y gas".
Aboy comentó que "cabe la posibilidad" de que mañana se entreguen los billetes para que puedan volver a casa ocho tripulantes, aunque señaló que desconoce de qué barco en concreto.