Actualizado 31/03/2020 17:56 CET

Estados Unidos propone una transición de emergencia en Venezuela sin Maduro ni Guaidó

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro - Marcelo Garcia/Prensa Miraflores / DPA - Archivo

Washington plantea crear un gobierno de transición integrado por diputados opositores y 'chavistas'

Maduro desaparecería del mapa político, pero Guaidó seguiría como jefe del Parlamento y podría ser candidato

MADRID, 31 (EUROPA PRESS)

El Gobierno de Estados Unidos ha propuesto este martes un Marco para la Transición Democrática en Venezuela que plantea por primera vez no solo descartar al actual presidente, Nicolás Maduro, sino también al titular de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, para crear un gobierno de transición que conduzca a unas elecciones "libres".

El enviado especial de Estados Unidos para la crisis venezolana, Elliott Abrams, ha publicado un artículo en el 'Wall Street Journal' en el que adelanta esta propuesta, con el objetivo de que Venezuela pueda superar el atolladero político en un momento clave por la expansión del coronavirus.

Propone que Maduro, "que se aferra al poder", y Guaidó, "presidente interino", "se hagan a un lado para que los miembros electos de la Asamblea Nacional de ambas partes ('chavismo' y oposición) puedan crear un Consejo de Estado que sirva como gobierno de transición" con el objetivo de celebrar "elecciones presidenciales libres".

El emisario de Washington esgrime que "Maduro no es de fiar", así que "establecer el Consejo de Estado es un paso esencial" para que los venezolanos puedan acudir a las urnas de forma democrática.

La propuesta estadounidense implica que, si bien ni Maduro ni Guaidó estarían en ese gobierno de transición, el líder opositor sí mantendría el cargo de presidente de la Asamblea Nacional hasta la celebración de las elecciones parlamentarias --hacia final de año-- y presidenciales.

Posteriormente, en una rueda de prensa, el secretario de Estado, Mike Pompeo, ha aclarado que Guaidó no solo conservaría el cargo, sino que además podría competir en las elecciones presidenciales. "Absolutamente sí. Es el político más popular en Venezuela y lo está haciendo increíblemente bien", ha contestado.

Aunque no se le ha preguntado sobre si Maduro podría ser también candidato, el jefe de la diplomacia estadounidense ha sido enfático: "Maduro nunca volverá a gobernar Venezuela". La persona elegida por los diputados para dirigir el Consejo de Estado tampoco podría participar.

Abrams sostiene en el artículo que "Estados Unidos no apoya a ningún partido político en concreto", por lo que asegura que la Administración de Donald Trump reconocería los resultados de las elecciones presidenciales siempre que fueran realmente "libres", "sin importar el partido que gane", incluido el gobernante PSUV.

No obstante, subraya que "la democracia no va solamente de elecciones", de modo que reclama también un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y un nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), ambos de carácter "independiente", así como "una prensa libre e independiente".

Asimismo, exige "el fin de los injustos procesos que han llevado a decenas de miembros del Parlamento al exilio y a cuatro a prisión, e impedido a muchos más competir por el cargo, incluido Guaidó".

Sobre el proceso electoral, Pompeo ha considerado fundamental que, además de los cambios señalados, haya observadores internacionales. Además, según sus cálculos, podrían celebrarse en un plazo "de seis a doce meses".

EL ROL DE LOS MILITARES

Abrams apela a los militares --pilar del 'chavismo', primero con el propio Hugo Chávez y ahora con Maduro-- porque "jugarán un rol esencial a la hora de llevar un cambio pacífico y dar forma al futuro de Venezuela".

El enviado especial recuerda que "los soldados venezolanos, al igual que los agentes de Policía, están sufriendo como los civiles" porque "apenas se pueden permitir alimentar a sus familias y no se pueden permitir cuidados médicos o medicamentos".

A ello suma que "Venezuela se enfrenta a un gran desafío de seguridad por los narcotraficantes, los grupos terroristas y las bandas criminales, y necesita unas fuerzas de seguridad que estén mejor pagadas, entrenadas y equipadas para asegurar las fronteras de la nación y mantener la paz".

"Los militares y policías deben abandonar el papel que el régimen de Maduro les ha diseñado para llevar a cabo la represión del pueblo venezolano" y deben "apoyar el Marco para la Transición Democrática", demanda.

Para empezar, les urge a "expulsar a los agentes de la Inteligencia cubana que les espían a ellos y a todos los ciudadanos y son el verdadero escudo del régimen" de Maduro.

LAS SANCIONES

Por otro lado, se refiere a las sanciones dictadas por Estados Unidos contra Maduro y sus colaboradores, que esta semana han evolucionado directamente a una imputación penal contra el mandatario bolivariano y otros 14 'chavistas' por "narcoterrorismo". De acuerdo con Pompeo, ha sido para "despejar el camino".

Abrams defiende que "la presión estadounidense no ha privado a los venezolanos de comida o medicamentos", tal y como argumenta Miraflores, y reitera que su objetivo es "privar al régimen de los ingresos que usa para la represión o para robar a través de una vasta corrupción para forzarle a celebrar elecciones presidenciales".

En la misma línea, el secretario de Estado ha aducido que las sanciones estadounidenses no merman la ayuda humanitaria a Venezuela. "De hecho, esa es la razón por la que estamos trabajando, para ayudar a la gente en esos países", ha apostillado.

El enviado especial afirma que Estados Unidos está dispuesto a "levantar las sanciones cuando se den las condiciones necesarias", esto es, unas elecciones presidenciales "libres" y "el fin de la brutalidad". Pompeo ha añadido "la salida de las fuerzas de seguridad extranjeras", en alusión a la Inteligencia cubana.

"Esperamos el día en que se hayan celebrado elecciones, haya un nuevo gobierno democrático y las sanciones puedan retirarse", declara Abrams, al tiempo que avisa de que "hasta que este objetivo se haya alcanzado, la presión aumentará".

PROPUESTA DESEMPOLVADA

El propio Abrams reconoce que este Marco para la Transición Democrática en Venezuela no es del todo genuino, puesto que ya lo planteó la delegación opositora en las frustradas negociaciones de 2019 en Oslo y Barbados.

Entonces, la oposición ofreció al 'chavismo' que tanto Guaidó como Maduro dejaran sus cargos para dar paso a un gobierno de transición cuyos objetivos serían pactar soluciones para las acuciantes crisis económica y humanitaria y celebrar elecciones presidenciales creíbles para ambos bandos.

El proceso de Oslo y Barbados, el diálogo que más cerca ha estado de lograr un acuerdo de los seis intentados desde la muerte de Chávez en 2013, se rompió por una nueva tanda de sanciones estadounidenses, según justificó entonces el Gobierno. Sin embargo, Abrams cree que "Maduro nunca ha negociado de buena fe sobre ese tema central" que son unas verdaderas elecciones.

"Esperamos que se lo tome en serio", ha dicho Pompeo sobre Maduro y la nueva oferta. "Esperamos que todos los venezolanos lo consideren seriamente", ha remachado, apuntando más allá del dirigente 'chavista' y de Guaidó. "Creemos que es una buena oportunidad para el pueblo de Venezuela", ha concluido.

La actual crisis política se debe, precisamente, a la controversia por los comicios de 2018. La oposición decidió no participar después de que el CNE inhabilitara a los principales partidos y dirigentes. Maduro, que aún así rivalizó con dos candidatos, se proclamó vencedor pero ni la oposición ni buena parte de la comunidad internacional reconocieron los resultados por considerar que fue un proceso fraudulento.

El 23 de enero de 2019, Guaidó escribió un nuevo capítulo al proclamarse "presidente encargado" para impedir que Maduro completara un segundo mandato. Estados Unidos, la mayoría de los países latinoamericanos y muchos europeos, incluido España, lo reconocen como tal, pero más de un año después no ha logrado su objetivo: derrocar a Maduro.