Entre cuatro y doce muertos en el choque frontal, aunque varios viajeros permanecen todavía atrapados
PARIS, 11 Oct. (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Javier Gómez Muñoz) -
Un choque frontal entre un tren de pasajeros luxemburgués y un mercancías provocó entre cuatro y doce muertos, entre ellos los dos maquinistas y un trabajador que inspeccionaba las vías, y más de una veintena de heridos, hoy a mediodía, en Zoufftgen, al este de Francia. El balance podría agravarse con las horas, según los bomberos, todavía no han podido ser extraídos todos los ocupantes de los vagones.
Mientras algunas fuentes afirman que se han producido más de diez víctimas, la prefectura de Moselle, el departamento en el que se encuentra Zoufftgen, sólo confirma cuatro de estos fallecimientos, además de dos heridos grave y nueve personas atrapadas en el tren.
El presidente de la República, Jacques Chirac, pidió al Gobierno la "movilización de todos los servicios de socorro" y que se "haga luz sobre las circunstancias de este dramático accidente". El jefe del Estado expresó su aflicción por las víctimas del accidente y su solidaridad con las familias y los heridos.
Aparentemente, y según la compañía gala de ferrocarriles, SNCF, podría tratarse de un error humano, dado que una de las dos vías en el tramo del accidente estaba inutilizable debido a varias obras de mejora que se estaban practicando.
El control ferroviario daba paso en la otra vía, alternativamente, a los trenes en uno y otro sentido. El vicepresidente del consejo regional de Lorena, Bertrand Mertz, aseguró en France 3 que la acusa del siniestro podría ser "un error en el cambio de agujas de los técnicos luxemburgueses".
Fuentes de la SNCF aseguraron que el conductor del tren de mercancías, francés, pasó con el semáforo en verde. "La investigación deberá determinar por qué dos trenes circulaban al mismo tiempo por la misma vía", aclaró Guilaume Pepy, director ejectivo de la compañía.
El tren de pasajeros, un TER regional, se dirigía a Nancy desde la frontera con Luxemburgo cuando chocó frontalmente con un convoy de mercancías, que viajaba desde Thionville al pequeño paí centroeuropeo, según explicó a la televisión LCI el teniente coronel Eric Soupra, responsable de la dirección de la Seguridad Civil.
Soupra explicó que los bomberos se vieron obligados a cortar las carcasas de los vagones, ya que los pasajeros no pueden salir por sus propios medios de algunos de los vagones.
Las autoridades han activado una célula de crisis para hacer frente a las medidas de urgencia, y el prefecto (equivalente al delegado de Gobierno) del departamento de Moselle ha activado los planes rojo y blanco de alerta máxima, lo que permite disponer de todos los medios de seguridad y salvamento en caso de catástrofe.
El primer ministro, Dominique de Villepin, y el ministro de Transportes, Dominique Perben, acudieron al lugar del accidente, donde varias brigadas de salvamento civil, médicos, bomberos y policía socorren a las víctimas y evacuan a los heridos. En las tareas de rescate colaboran equipos de salvamento luxemburgueses, por tratarse de una zona fronteriza.
Villepin expresó "el dolor" de la nación francesa por las muertes acaecidas y expresó su "simpatía" y la de todos los ciudadanos "con las familias de las víctimas y de los maquinistas". El primer ministro realizó una alocución junto a su homólogo luxemburgués, Jean-Claude Juncker. "hemos querido acudir para expresar la solidaridad de nuestros dos países", firmó el mandatario francés.