Las fuerzas de seguridad dispersan con granadas aturdidoras a cientos de manifestantes cerca de Jartum

Protestas en Sudán - diciembre de 2018
REUTERS / MOHAMED NURELDIN ABDALLAH
Actualizado 28/12/2018 16:45:16 CET

La movilización llega tras el llamamiento de los opositores a salir a la calle para protestar contra el Ejecutivo

JARTUM, 28 (Reuters/EP)

Las fuerzas de seguridad sudanesas han dispersado con gases lacrimógenos y con granadas aturdidoras a entre 300 y 400 fieles musulmanes que se han concentrado al salir del rezo en una mezquita cerca de la capital del país, según ha contado un testigo de Reuters, una movilización que ha llegado tras el llamamiento a las protestas contra el Gobierno por parte de opositores.

Los activistas opositores han emplazado a los manifestantes a concentrarse de forma masiva tras el rezo tradicional del viernes. Grupos de la sociedad civil han dicho que las autoridades arrestaron el jueves a nueve dirigentes opositores.

Las fuerzas de seguridad sudanesas han disparado gases lacrimógenos y granadas aturdidoras contra los cientos de fieles musulmanes que se han concentrado a la salida de una mezquita en Omdurman, una localidad situada cerca de Jartum, con cánticos sobre el carácter pacífico de su protesta, según ha contado un testigo de Reuters. Los agentes se han desplegado con unos 30 todoterrenos para rodear la plaza antes de que comenzara el rezo del mediodía del viernes.

Sudán lleva más de una semana con protestas contra el Gobierno motivadas por el malestar de los ciudadanos por el aumento de los precios y la escasez de productos básicos. Al menos 19 personas han muerto en enfrentamientos durante las protestas, incluidos dos militares, según los datos oficiales. Amnistía Internacional eleva el balance a 37 muertos.

El jefe de Prensa del Servicio de Seguridad e Inteligencia de Sudán ha dicho que no tiene constancia de los arrestos de los nueve dirigentes opositores. Por su parte, un comité de organizaciones profesionales que participa en las movilizaciones ha denunciado que las autoridades han irrumpido en una reunión de líderes opositores en Jartum.

Entre los nueve detenidos figura Sidiq Yusef, un veterano dirigente del Partido Comunista de Sudán, y varios dirigentes de los partidos Baaz y el Partido Naserista. El sábado pasado catorce dirigentes de dos partidos opositores fueron detenidos por las autoridades y liberados varias horas después.

Sudán está padeciendo una grave crisis económica que comenzó en 2011 cuando el sur del país aprobó en referéndum su independencia, llevándose tres cuartas partes de la producción de petróleo, y que se ha visto agravada por años de gasto excesivo y mala gestión.

Los grupos de oposición culpan al presidente del país, Omar Hasán al Bashir, que lleva gobernando el país desde 1989, por la mala gestión económica. Las medidas impulsadas por el Gobierno, incluida una clara devaluación de la libra sudanesa en octubre, no han logrado reactivar la economía. En enero, Sudán registró una serie de manifestaciones por el alto precio del pan.

Sin embargo, las manifestaciones que comenzaron el 19 de diciembre parecen tener más repercusión que las anteriores. Las autoridades han cerrado los colegios y han impuesto toques de queda y el estado de emergencia en varias regiones. Además, los residentes han denunciado que la Policía ha empleado gases lacrimógenos y, en algunas ocasiones, munición real contra manifestantes.

Tras confirmar el balance de 19 muertos en enfrentamientos durante las protestas, el Ministerio de Información sudanés ha atribuido algunas de las muertes a enfrentamientos entre saqueadores y comerciantes. En los incidentes han resultado heridos 219 civiles y 187 agentes de las fuerzas de seguridad.

Los periodistas del diario 'Al Sudani' han denunciado que uno de sus colegas ha sido agredido por las fuerzas de seguridad después de que los manifestantes pasaran por la redacción del periódico.

LA ONU, PREOCUPADA

Dos expertos de Derechos Humanos de Naciones Unidas han manifestado su preocupación por la escalada de violencia en Sudán y han pedido al Ejecutivo que actúe con contención.

"El Gobierno debería responder a las quejas legítimas del pueblo", ha dicho Clement Nyaletsossi Voule, un experto que informa al Consejo de Derechos Humanos de la ONU en materia de libertad de reunión en Sudán. Aristide Nononsi, que informa al organismo sobre la situación de los Derechos Humanos en Sudán, ha hecho hincapié en que el Gobierno tiene el deber de permitir la disidencia.

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