Actualizado 26/06/2014 19:40 CET

Los funcionarios contratados por Hamás vuelven a ir a la huelga para reivindicar el pago de sus salarios

GAZA, 26 Jun. (Reuters/EP) -

Cerca de 40.000 funcionarios contratados por Hamás han empezado una huelga en Gaza en protesta por la falta de pagos, que pone a prueba la resilencia del nuevo Gobierno palestino, formado hace unas semanas. Todos los organismos del Gobierno controlados por Hamas en la Franja de Gaza han permanecido cerrados a causa de la huelga, pero las habitaciones del hospital de emergencia han seguido funcionando y la Policía continúa patrullando las calles.

El nuevo Gobierno, con sede en la ciudad cisjordana de Ramala, ha enfurecido a los trabajadores públicos contratados por Hamás, que aseguran que fueron vetados antes de que les pagaran su salario, un proceso que podría demorarse meses.

"Esta huelga es el primer paso y un primer aviso al Gobierno de unidad", ha dicho el jefe de la unión de trabajadores contratados por Hamás en la Franja de Gaza, Mohammed Seyam. "Queremos que se nos reconozca como empleados de la Autoridad Palestina y que se nos incorpore en la nómina de asalariados", ha añadido. Seyam ha prometido un aumento de las reivindicaciones si el Gobierno de unidad no les ofrece una solución.

Este mes, la unión del sector público de Gaza suspendió las protestas, que ya duraban cerca de una semana, aunque aseguró que retomaría esta acción si no se pagaba a sus miembros de inmediato.

La oleada de disputas ha puesto de manifiesto la fragilidad del acuerdo de reconciliación firmado en abril con la promesa, por parte del Gobierno de tecnócratas, de celebrar elecciones nacionales en seis meses.

Hamás contrató a los empleados después de arrebatar la Franja de Gaza a las fuerzas leales a Mahmud Abbas, respaldadas por Occidente, en 2007, un año después de que ganara las elecciones.

Los trabajadores en huelga están especialmente resentidos porque la Autoridad Palestina ha seguido pagando a sus 70.000 efectivos en Gaza, incluso aunque la mayoría de ellos no ha trabajado nunca bajo las órdenes de Hamás.

Hamás ha luchado para poder pagar a su personal en los últimos meses debido, en parte, a un continuo bloqueo impuesto por Israel y Egipto en Gaza, una de las razones por las que el grupo ha decidido firmar el acuerdo con Abbas.

SECUESTROS PARA PRESIONAR

El secuestro de tres estudiantes judíos en Cisjordania, de lo que Israel ha culpado a Hamás, ha tensado la reconciliación. Las autoridades leales a Abbas han alertado de que el pacto de unidad fracasará si las acusaciones de Israel contra Hamás se confirman. El grupo ni ha confirmado ni desmentido su participación.

Abbas también se enfrenta a un creciente resentimiento entre su pueblo, ya que los servicios de seguridad palestinos han estado colaborando con los agentes israelíes en la búsqueda de los tres israelíes desaparecidos.

Los activistas congregados en Ramala, la capital política de los palestinos, han pedido el fin de la seguridad coordinada y que se deje de tirar piedras a las comisarías.