Actualizado 12/04/2007 22:37 CET

El Gobierno argelino toma medidas para que los terroristas no "vuelvan a sumergir" al país en una crisis

MADRID, 12 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los atentados que ayer se cobraron 33 muertos en Argelia han provocado una oleada de reacciones de condena a nivel nacional o internacional, mientras el Gobierno argelino adoptó hoy una serie de medidas para evitar que estos actos puedan volver a repetirse y que el país vuelva a "sumirse en los años de crisis".

Según un balance facilitado hoy por el ministro de Estado, Interior y Colectivos Locales, Nuredin Yazid Zerhuni, un total de 33 personas murieron y otras 57 sufrieron heridas en los atentados contra el Palacio de Gobierno y una comisaría de Argel. La rama de Al Qaeda en el Norte de Africa reivindicó ayer la responsabilidad de los atentados, precisando que fueron obra de tres terroristas suicidas a bordo de camiones aparcados cargados con explosivos.

Esta mañana, el presidente de Argelia, Abdelaziz Buteflika, mantuvo una reunión con varios responsables, en la que se procedió a la toma de decisiones concretas, según informó el primer ministro, Abdelaziz Beljadem, en una declaración a la televisión nacional, recogida por la agencia de noticias APS.

Según Beljadem, esta reunión de carácter extraordinario "ha sido sancionada por una serie de medidas para acabar, en primer lugar, con estos actos criminales y, en segundo lugar, para anular sus capacidades (de los criminales) de perjuicio".

"Estos actos criminales pretenden volver a sumergir a Argelia en los años de crisis", estimó el jefe del Ejecutivo argelino, asegurando que el pueblo argelino "permanece comprometido con la paz, la seguridad y la serenidad". Beljadem dijo que los terroristas "quieren privar al pueblo argelino de vivir en tranquilidad".

"Argelia actúa bien, a favor de la estabilidad, la seguridad, el desarrollo y el progreso", afirmó el primer ministro, insistiendo en que los terroristas "quieren perjudicar la estabilidad de Argelia, a través de estos actos cobardes contra los ciudadanos".

EFECTOS EN LAS ELECCIONES

En relación a las posibles repercusiones de estos actos en la vida política de Argelia, el primer ministro subrayó que "no afectarán" de ningún modo a las próximas elecciones legislativas previstas para mayo, y aseguró que el Estado continúa estando comprometido en el cumplimiento de sus deberes y misiones, en cuanto al respeto de los plazos previstos, aunque estos individuos "busquen, a través de estos actos cobardes, el impacto mediático en las repercusiones ineluctables sobre la economía, especialmente sobre la visión de los otros hacia Argelia".

Respecto a los posibles vínculos de estos actos terroristas con la ola de atentados que está sufriendo la región, Beljadem estimó que "el mal es el mal, sea de dimensión regional o mundial", considerando que estos individuos "no tienen otros objetivos que sembrar el sufrimiento, el desasosiego y la desolación".

"Las autoridades públicas deberán consagrarse a neutralizar sus capacidades de perjuicio con todos los medios disponibles", insistió, antes de recordar la adhesión del pueblo argelino a la política de reconciliación nacional iniciada por el presidente de la República, "subrayando claramente su aspiración a la paz, la seguridad y la esperanza".

Finalmente, Beljadem subrayó que estos individuos "sólo recogerán el desprecio de sus actos, ya que el pueblo argelino está determinado a asegurar la seguridad, la paz, la serenidad y la estabilidad, continuando de manera decidida su marcha hacia la seguridad y la prosperidad".

REACCIONES EN ARGELIA

Las reacciones a los atentados no se han hecho esperar, tanto a nivel interno como a escala internacional. En Argelia, numerosos partidos, asociaciones y organizaciones han manifestado su firme condena a estos actos, dirigidos contra civiles.

Así, el Frente de Liberación Nacional (FLN) "denunció con fuerza" los actos terroristas contra "ciudadanos inocentes" y pidió a los ciudadanos que "muestren la mayor vigilancia para oponerse a las intenciones criminales que pretenden batirse contra la paz y la estabilidad".

Por su parte, la Unión Nacional Democrática (RND, en sus siglas en francés) condenó "con la mayor firmeza" estos actos "criminales y cobardes" contra civiles y celebró "la resistencia de las fuerzas de seguridad para proteger la vida de los ciudadanos".

Asimismo, el Movimiento de la Sociedad por la Paz (MSP) expresó su "rechazo" a toda forma de violencia y el terrorismo cuales sean sus razones y denonció estos actos "criminales".

También el Partido de los Trabajadores (PT), el Frente Nacional Argelino (FNA), el Movimiento En Nahda, y la Unión por la Cultura y la Democracia (RCD, en sus siglas en francés), expresaron su "firme condena" de estos atentados criminales perpetrados en la capital, al igual que otras asociaciones y organizaciones nacionales. Entre ellas, la Liga Argelina de Derechos Humanos, que "condenó firmemente" la violencia terrorista, afirmando que estos atentados representan "un peligro real al derecho a la vida de estas personas, a su libertad y sus aspiraciones".

A nivel internacional, varios jefes de Estado y de Gobierno enviaron sus condolencias al presidente de la República, Abdelaziz Buteflila. Además del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que ayer envió un telegrama y telefoneó después a Buteflika, el presidente de Tunez, Zine el Abidine ben Ali, el emir de Kuwait, el jeque Sabah al Ahmad Jaber al Sabah, el presidente francés, Jacques Chirac, y el ruso, Vladimir Putin, hicieron llegar sus mensajes de solidaridad a las autoridades y el pueblo argelino. También la ONU, la Unión Europea y la Liga Arabe condenaron "firmemente" estos dos atentados terroristas.