Actualizado 23/08/2018 15:08 CET

El Gobierno británico admite que las empresas sufrirán nuevas trabas en caso de un 'Brexit duro'

Bandera británica frente al Big Ben
REUTERS / PAUL HACKETT - Archivo

LONDRES, 23 Ago. (Reuters/EP) -

Las empresas británicas que comercian con la Unión Europea se enfrentarán a una maraña burocrática, posibles retrasos en las fronteras y perturbaciones en los flujos de caja si el Gobierno de Theresa May es incapaz de negociar con Bruselas un acuerdo para dejar el bloque antes de su salida en marzo próximo.

Siete meses antes de la fecha límite del 29 de marzo, el Ejecutivo de Reino Unido ha publicado una serie de notas para aconsejar a personas y negocios formas para protegerse de las posibles perturbaciones provocadas por una salida brusca de la Unión Europea y que plantean desde acopio de medicamentos hasta burocracia comercial.

Las directrices del Gobierno dejan claro que las empresas que comercien con Europa se enfrentarán a nueva burocracia en aduanas en caso de que no haya acuerdo. Una salida brusca implicaría el cese de "la libre circulación de bienes entre Reino Unido y la UE, por lo que las empresas que quisiesen seguir comerciando con el bloque podrían verse abocadas a un papeleo similar al que deben realizar para países extracomunitarios o a pagar el IVA por adelantado.

Las dos partes siguen negociando y el ministro británico para el Brexit, Dominic Raab, sigue confiando en que habrá "un buen acuerdo", algo que sigue siendo "prioridad" para Londres. No obstante, ha señalado que es necesario prepararse ante "el improbable caso" de que llegue la fecha y no haya una 'hoja de ruta' clara encima de la mesa.