MADRID 11 May. (EUROPA PRESS) -
El Ministerio del Interior de Pakistán ha ordenado este viernes, a pocas horas del inicio de los comicios generales, la expulsión del jefe de la oficina del diario estadounidense 'The New York Times' en el país, Declan Walsh, que ha expresado su "firme protesta" por la decisión y ha solicitado su restitución.
Walsh, de 39 años de edad, es un veterano corresponsal que ha vivido y trabajado en Pakistán durante los últimos nueve años, la mayoría de ellos para el diario británico 'The Guardian'. El periodista fue contratado por la publicación estadounidense en enero de 2012.
La directora ejecutiva del 'The New York Times', Jill Abramson, ha expresado su preocupación por la orden de expulsión a través de una carta enviada al ministro del Interior, Malik Muhamad habib Jan, en la que ha descrito a Walsh como "un periodista íntegro que siempre ha ofrecido información equilibrada y contrastada".
En este sentido, ha resaltado que la acusación sobre "actividades indeseables" es "vaga y no está sustentada". "Walsh no ha recibido mayores explicaciones sobre cualquier error", ha dicho, antes de resaltar que es también una "sorpresa" el momento en el que se ha decidido su expulsión, coincidiendo con la celebración de comicios.
El propio Walsh ha asegurado que las circunstancias de la entrega de la orden de expulsión fueron extrañas, ya que la carta le fue entregada durante una visita y se le pidió que la firmara al instante.
"Abría la carta frente a él (el agente que se la entregó) porque sabía que era algo serio. Es algo que ha aparecido de la nada. No tenía pista alguna de que esto fuera a suceder", ha sostenido.
En respuesta a la noticia de la expulsión, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) ha subrayado que la expulsión de Walsh "demuestra cuánto temen las autoridades a la cobertura independiente de los medios de comunicación".
CARTA DE RSF
Este mismo viernes, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha enviado una carta abierta al Gobierno paquistaní y a los líderes de los partidos políticos de cara a la celebración de las elecciones, en la que ha expresado su preocupación por "la creciente dificultad para informar en algunos lugares del país".
El grupo ha destacado que las elecciones, que suponen la primera transición entre gobiernos civiles desde la creación del Estado de Pakistán, "son un gran avance para la democracia en un país que está acostumbrado a los golpes militares".
"Sin embargo, nos gustaría expresar nuestra preocupación por las amenazas contra la libertad de información que suponen las olas de violencia que sacuden el país, que ha sido la más mortífera para los periodistas del país desde inicios de 2013", ha recalcado.
"El control de las noticias, la censura y el acoso de los periodistas y los 'ciberciudadanos' en las Áreas Tribales de Administración Federal (FATA) han de ser combatidos y se deben utilizar todos los medios posibles para evitar que estos males se expandan a otras provincias y se creen 'agujeros negros' de información", ha manifestado RSF.
Por último, ha solicitado a Islamabad "que asegure el respeto a todas las informaciones publicadas sobre estas elecciones y sus resultados para garantizar una transparencia necesaria para respaldar su credibilidad".
VIOLENCIA ELECTORAL
La campaña electoral de Pakistán llegó a su fin en la noche del jueves tras tres semanas plagadas de atentados ejecutados por el grupo insurgente Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP) contra los principales partidos seculares y contra el proceso en su conjunto.
Los atentados ejecutados por el grupo han causado la muerte a al menos 117 personas, entre ellos varios candidatos electorales, y han dejado varios centenares de heridos.
El jueves, el TTP ha asegurado que se dispone a perpetrar atentados suicidas con bomba durante la jornada electoral del 11 de mayo en un intento por sabotear la "democracia de los infieles", según se desprende de una carta del líder del grupo, Hakimulá Mehsud.
La carta, fechada el 1 de mayo y dirigida al portavoz de la formación, Ehsanulá Ehsan, y de la que la agencia británica Reuters ha obtenido una copia, ordena la comisión de atentados en Islamabad, en las cinco provincias y en las áreas tribales del país. "No aceptamos ese sistema de los infieles al que llaman democracia", recalca.
El Movimiento Muttahida Qaumi (MQM), el Partido Nacional Awami (ANP) y el Partido del Pueblo de Pakistán (PPP) han sido las tres formaciones más duramente golpeadas por los atentados de la formación insurgente.
Este mismo viernes, dos líderes locales del ANP han fallecido a causa de una explosión registrada en el área de Swabi, en la provincia de Jiber, según ha informado el diario paquistaní 'Dawn'.
En base a las primeras informaciones facilitadas por la Policía, los explosivos fueron colocados en un vehículo que se encontraba aparcado en los alrededores de la sede de la formación en la localidad de Yar Hussain.