Publicado 15/11/2015 16:07CET

El Gobierno surcoreano promete acabar con cualquier intento de protesta violenta

Agua mezclada con gas lacrimógeno es lanzada por el cañón de agua policial
KIM HONG-JI / REUTERS

SEÚL, 15 Nov. (Reuters/EP) -

El Gobierno surcoreano ha prometido este domingo acabar con cualquier nuevo intento de protestas violentas tras el arresto ayer sábado de decenas de personas en la mayor concentración, en este caso contra las reformas laborales, del mandato de la presidenta Park Geun Hye.

"El Gobierno estaba totalmente preparado para garantizar una marcha pacífica y de acuerdo con la ley, pero ciertas personas acudieron armados con tuberías de acero e iniciaron una conducta violenta", ha declarado en una conferencia de prensa el ministro de Justicia Kim Hyun Woong. "Estas actividades suponen un grave desafío para ley y orden público y no serán toleradas", ha añadido.

Más de 60.000 personas tomaron parte de las protestas del sábado según fuentes policiales, y de ellas, un grupo de varias decenas se enfrentó a la Policía, tratando de sobrepasar los furgones policiales colocados a modo de barricada para impedir el acceso de la manifestación a la principal vía pública de la capital.

Por su parte, la Policía utilizó cañones de agua mezclada con gas lacrimógeno para dispersar a la multitud y hacer retroceder a aquellos manifestantes cargados con tuberías y varas de bambú afiladas.

Debido a esto, las autoridades han arrestado a 51 personas bajo los cargos de conducir una protesta ilegal, asalto a oficiales de policía y destrucción de equipo público.

Fuentes policiales han cifrado en diez los manifestantes heridos en este choque. Asimismo, los organizadores, provenientes de los grupos activistas y sindicatos más relevantes del país, han declarado que volverán a tomar las calles el próximo 5 de diciembre.

Los manifestantes por su parte han señalado que las reformas laborales benefician únicamente a los grandes conglomerados familiares del país, además de hacerles más fácil el despedir empleados.

"Estaba dirigida (la protesta) por algunos de las organizaciones mejor estructuradas de los sectores sindicales, granjero y de las plataformas anti-pobreza, lo que muestra una ligera variación con respecto a cuando había más participación pública", ha señalado Yu Chang Seon, un analista político independiente.

La presidenta Park, quién se encuentra asistiendo la cumbre del G-20 en Turquía, ha visto caer su popularidad tras la decisión de sustituir los libros de texto privados por manuales públicos expedidos por el gobierno.

A pesar de ello, el partido conservador que encabeza, Saenury, se encuentra todavía a la cabeza en las encuestas de opinión, logrando un 39% en la encuesta Gallup sobre 1.012 personas publicada este viernes, frente al 22% de el partido opositor, Nueva Alianza Política por la Democracia.

Para leer más