ATENAS, 3 Dic. (Reuters/EP) -
Trabajadores griegos en huelga han marchado este jueves por Atenas y han interrumpido el transporte público, escuelas y el tráfico marítimo, en la segunda gran protesta en tres semanas en contra de los planes de reforma de las pensiones, pero la afluencia ha sido menor por el sentimiento de resignación.
La huelga de 24 horas convocada por los dos mayores sindicatos de Grecia, que representan a 2,5 millones de trabajadores, ha puesto a prueba al Gobierno para que no aplique medidas de austeridad impopulares, frente al aumento de la resistencia entre los ciudadanos.
Los griegos han mostrado su descontento con las últimas medidas, exasperados tras años de crisis económica que ha reducido sus ingresos, por la que han cerrado negocios y ha aumentado el desempleo al 25 por ciento. El Ejecutivo ha asegurado que prefería aumentar las contribuciones a recortar de nuevo las pensiones a los jubilados.
"Es injusto", ha asegurado el joyero Panayiotis Titos. "Cuando hay una crisis y aumentas las contribuciones, es muy difícil para los negocios porque la facturación no es alta y el beneficio no es suficiente", ha explicado.
Miles de manifestantes han caminado hacia el Parlamento en la Plaza Syntagma, el centro de la ira contra la austeridad. Las tensiones han estallado brevemente cuando la Policía antidisturbios han lanzado gas lacrimógeno contra los manifestantes que arrojaban piedras y un par de cócteles molotov.
Sin embargo, ha habido menos manifestantes que en la huelga de noviembre, lo que refleja un sentimiento entre los griegos de que nada cambiará después de seis años de depresión económica. "Yo no puedo aceptar esto pero no hay nada que hacer", ha lamentado un pensionista, Eleftherios Orimazogloum. "Todo está decidido. Incluso si salimos a las calles, si nos resistimos, no va a cambiar nada", ha añadido.
Hasta ahora, el Gobierno ha elevado la edad de jubilación, ha incrementado las contribuciones al Estado de bienestar y ha terminado con la mayoría de beneficios para las jubilaciones anticipadas para obtener la financiación prometida a los acreedores europeos. Atenas también podría fusionar los fondos de pensión en uno y recortar el apoyo suplementario a las pensiones.
TRAS EL RESCATE
Las reformas, parte del tercer rescate de la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) valorado en 86.000 millones de euros en préstamos, están dirigidas a hacer más viable un sistema de pensiones fragmentado, costoso y descompuesto.
El Ejecutivo del primer ministro, Alexis Tsipras, ha visto reducida su mayoría a tres escaños, a medida que ha aplicado lo acordado en julio con sus acreedores, lo que le lleva a buscar el apoyo de la oposición para la futura legislación.
Sin embargo, los partidos se han negado, por el momento, a apoyar la reforma de las pensiones que Atenas ha prometido llevar a cabo para diciembre en el marco del último rescate de la UE y el FMI.
En una medida para asegurar el respaldo de su propio partido para el próximo paquete de medidas, Tsipras ha intentado esta semana tranquilizar a sus diputados, diciéndoles que el Ejecutivo haría lo posible para evitar más reducciones a las pensiones. "Deberíamos defender al Gobierno y su trabajo", ha destacado.