Los habitantes del campamento de desplazados de Rukban se enfrentan al riesgo de "una hambruna real"

Refugiados sirios en el paso fronterizo de Rukban / ARCHIVO
REUTERS / MUHAMMAD HAMED - Archivo
Publicado 11/10/2018 15:51:39CET

AMÁN, 11 Oct. (Reuters/EP) -

Los cerca de 50.000 habitantes del campamento de desplazados de Rukban, ubicado en la frontera de Siria y Jordania, se están empezando a quedar sin comida y otros suministros básicos ya que desde ambos lados las rutas de suministros han quedado cerradas, según han alertado este jueves los propios desplazados y cooperantes.

Rukban se nutre de los miles de sirios que trataron de escapar de la guerra civil que sufre su país desde hace casi ocho años pero que en junio 2016 quedaron atrapados en esta 'tierra de nadie' cuando Jordania decidió cerrar la frontera en respuesta a un ataque de Estado Islámico contra las fuerzas jordanas.

Los habitantes en Rukban llegaron a alcanzar los 100.000, si bien desde entonces la población se ha ido reduciendo, bien porque han regresado a Siria, bien porque han fallecido. Ahora se calcula que hay entre 45.000 y 50.000 personas aunque los datos no son exactos por la falta de acceso.

Naciones Unidas y las organizaciones humanitarias se han coordinado estos años para llevar ayuda a Rukban. Sin embargo, al no poder entrar, algunas ONG dejaron de operar allí porque tenían que confiar los envíos y el reparto a gente de dentro del campamento, donde los desplazados conviven con ex combatientes y terroristas.

La situación ha empeorado desde principio de año, cuando Jordania decidió bloqueó las entregas de ayuda a través de su frontera. Además, "hace más de una semana el régimen sirio cortó todas las rutas de suministros hacia el campamento", ha contado a Reuters Abú Abdulá, jefe del consejo de asuntos civiles que gestiona Rukban.

El objetivo del Gobierno de Bashar al Assad sería expulsar a los estadounidenses de la cercana base militar de Al Tanaf. Damasco vislumbra ya el final del conflicto armado y se ha propuesto echar de su territorio a todas las fuerzas extranjeras, con la excepción de quienes le han ayudado en la contienda.

"Ya solo hay pequeñas cantidades de comida que traen los contrabandistas (...) "En estos momentos, el campamento es como un globo a punto de estallar por el hambre, la enfermedad y la falta de ayuda. Si la situación continúa como hasta ahora, habrá una hambruna real", ha afirmado en una conversación telefónica.

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha alertado este jueves de que sin una "acción crítica" de las partes en el conflicto para "permitir y facilitar el acceso" a Rukban, las vidas de miles de niños están en peligro. "La situación (...) empeorará con los fríos meses de invierno aproximándose", ha alertado el director regional de UNICEF, Geert Cappelaere.

En las últimas 48 horas han muerto dos niños, de acuerdo con Cappelaere. Además, fuentes humanitarias del interior de Rukban han asegurado que una mujer también ha muerto esta semana.

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